Esta ley perjudica a mi cliente

Por Pablo Ximénez de Sandoval. El País (España). 18/07/2008

Los ‘lobbies’ influyen en política para modificar las normas - A diferencia de EE UU y la UE, en España aún no están regulados, lo que les hace oscuros y sospechosos

A veces no es fácil invertir 850 millones de euros. Corría el año 2005 cuando cuatro grandes empresas intentaban gastarse esa cantidad de dinero en parques eólicos en la Terra Alta de Tarragona. Cuando no les ponía trabas Red Eléctrica, era el Ministerio de Industria, y, si no, eran problemas con la Generalitat.

“Llevaban nueve años intentándolo cuando acudieron a nosotros desesperados”, cuenta Agustín de Uribe-Salazar. Su empresa de relaciones públicas, Gabinete Uribe, proporciona servicios de lobby. “Durante un año nos reunimos con todo el que tenía algo que ver con el tema. Pusimos a nuestro favor a Ecologistas en Acción, a Greenpeace y a los ayuntamientos. Al final, conseguimos la declaración de utilidad pública, por la cual se pueden expropiar los terrenos por los que pasan las líneas eléctricas. Con eso, ya puedes empezar a construir, que es lo que se está haciendo ahora mismo”.

Una actuación de libro. Pasa todos los días, en todos los niveles del poder, desde la Terra Alta hasta el palacio de la Moncloa. Nadie que no esté en política lo sabe, porque no tiene regulación ni publicidad, y cualquier información al respecto despide olor a corrupción. Pero la realidad es que “desde el mismo momento en que un ministro anuncia que quiere regular algo, se ponen en marcha todos los grupos de presión de ese sector”, como asegura Alfonso López, director de Reti España, una empresa de lobby con origen en Italia. Su página web no deja lugar a dudas de su entorno de trabajo; recibe con una foto del Congreso de los Diputados.

La acción de los grupos de influencia es paralela a la tramitación de las leyes que les afectan. Su objetivo es que no les perjudiquen y, si es posible, que les beneficien. Primero, asegurarse de que el poder está informado hasta el último detalle de la posición de su cliente, y la comprende. Segundo, llevar el asunto a su terreno.

En cada una de las etapas del proceso legislativo (ministerio-Consejo de Ministros-Congreso-Senado-Congreso-BOE) se puede influir de alguna manera. Pero es en el Congreso donde la presión es más evidente. “Normalmente, una multinacional te contrata desde la etapa de borrador del proyecto, para monitorizar todo el proceso”, explica Alfonso López. “Lo más difícil es influir en el borrador del plan, porque eso lo hacen los técnicos de los ministerios”, continúa López. “Pero en el Congreso, sobre todo en situación de minoría parlamentaria, es más sencillo. El grupo mayoritario necesita a otros para sacar las leyes adelante, y tiene que negociar”. Por tanto, la situación parlamentaria surgida del 9-M es una mina.

Cuando se pide un ejemplo concreto de la influencia de los lobbies, varias fuentes coinciden en citar como “paradigmático” el caso de la nueva Ley del Medicamento que se aprobó en 2006. En aquella ley se regularon por vez primera los genéricos, y la industria farmacéutica hizo una potente campaña en la prensa, y en el Congreso, para que todo el mundo supiera que sus ingresos iban a sufrir injustamente.

Julián Zabala, director de comunicación de Farmaindustria, uno de los principales grupos de presión afectados por aquella ley, explica que “los primeros borradores tenían medidas muy agresivas para contener el gasto farmacéutico”. El sector pensaba que eran “eficaces a corto plazo, pero cercenaban la viabilidad de la industria farmacéutica en el medio y largo plazo”. Con menos ingresos, según sus argumentos, habría menos investigación. El lobby “trató de matizar esas medidas para que fuese menos traumático”.

Como grupo de influencia, “nuestra obligación es, primero, que se nos escuche, y después, que se nos tenga en cuenta”, dice Zabala. “Tenemos una relación intensa y continua con todas las administraciones”. Farmaindustria está atenta “a la Ley del Medicamento tanto como a una circular de una consejería de Sanidad”.

Durante la tramitación de aquella ley, Farmaindustria acudió a “muchas, muchas, muchas reuniones”, recuerda Zabala. “Si la ley duró un año, que son 50 semanas, pues serían 100 reuniones”. Su presidente fue invitado a hablar en la Comisión de Sanidad del Congreso para exponer su posición. Fue uno de más de una docena de expertos y representantes de distintos grupos de presión que acudieron a esa comisión a informar a los diputados.

En la empresa de Alfonso López citan una frase atribuida a John F. Kennedy: “Los lobbistas me hacen entender un problema en 10 minutos, mientras que mis colaboradores tardan tres días”. A decir verdad, es una actividad bien valorada por los políticos. El caso de las leyes sanitarias es paradigmático, porque es un mundo muy técnico donde los diputados y senadores no tienen por qué conocer a fondo aquello sobre lo que legislan. Una veterana en leyes sanitarias, la senadora Rosa Nuria Aleixandre, de CiU, ha visto de todo. Ella es especialista en biomedicina, y afirma que “los lobbies son buenísimos si tienen delante profesionales, pero son peligrosos si a quien tienen es a alguien que no sabe de lo que legisla”.

Aleixandre se declara a favor de que los despachos de influencias “tengan voz en las instituciones”. Y rechaza cualquier posibilidad de que industrias tan potentes como las de su ámbito puedan llegar a corromper con su presión a los políticos con los que tratan. “A un legislador es muy difícil comprarlo, porque no hay que comprar a un hombre, sino a un partido entero [para que vote algo determinado]. Puede haber un corrupto, pero no hay formaciones corruptas”. En cualquiera de las leyes en las que ha participado Aleixandre, “el mínimo” es reunirse con cinco grupos, y “lo normal” es que sean una docena. “A favor y en contra, que es lo bueno”.

Contactar con un diputado o senador es relativamente fácil (haga la prueba, llame a la centralita). “Lo difícil es lograr implicar a ese político en tus ideas y en la forma de ver las cosas de tu cliente”, dice López. Explica que ellos lo hacen todo por escrito: “Se contacta con el diputado o senador [que va a llevar la ley que te interesa] y se solicita una reunión formal. Por escrito, se le dice a quién representas y cuáles son tus intereses. Tiene que llegar a la cita sabiendo todo sobre ti. Esa primera reunión sirve para conocer su posición a priori y que él conozca la tuya. Después, él la contrastará con su partido. Entonces, se convoca a una segunda reunión”, para ver si ha cambiado algo.

“En esas citas, yo le digo los problemas que puede causar lo que esté haciendo y le presento un position paper con la opinión de mi cliente”, añade Uribe. El objetivo es salir de ahí con la seguridad de que el diputado entiende de qué manera afecta al cliente la ley que tiene entre manos.

Para un lobby, “hay tres situaciones ideales” en el Parlamento para modificar las leyes a su favor, explica Alfonso López. “Lo ideal es, obviamente, contar con el partido el Gobierno, que ahora es el PSOE. La segunda mejor situación es contar con el apoyo de todos los posibles aliados de los socialistas, lo que le obligaría a tomar esa posición. La tercera mejor opción es conseguir poner de acuerdo al PP y todos los demás y dejar solo al PSOE, que por no quedarse en esa situación acabará negociando. Pero esto es muy difícil, debido a las diferencias ideológicas que hay dentro de la oposición”.

Un ejemplo de esa “tercera mejor opción” sería cuando, en la Ley de Igualdad de 2007, los padres de bebés prematuros hicieron presión para que la ley ampliara el periodo de baja por maternidad en los casos de prematuros. Consiguieron que varios grupos presentaran enmiendas en ese sentido en el Senado. El PSOE se oponía porque era un gasto extra para la Seguridad Social con el que no contaban. Pero los familiares de prematuros pusieron de acuerdo a todos los demás grupos, y los socialistas, aislados, se vieron forzados a aceptarlo.

Agustín de Uribe-Salazar lleva 40 años en el mundo de las relaciones públicas profesionales. Alfonso López, periodista de formación, dirige Reti en España desde hace tres años. Ambos definen el lobby de forma parecida: “Lobby es la actuación transparente ante el legislativo o el ejecutivo para defender un sector o una empresa de aquellas legislaciones que pueden ser nocivas para ese sector o empresa”, dice Uribe. “Lobby es toda actuación transparente encaminada a influir en la toma de decisiones o formulación de políticas por parte de la Administración y los poderes públicos”, dice López. “El logro del lobby es conseguir una actuación política a favor de tu cliente”.

Muchos actores entran en esta definición. Desde la industria farmacéutica hasta Greenpeace, desde el departamento de Relaciones Institucionales de cualquier empresa hasta una asociación de familias numerosas. Y, por supuesto, cualquiera que contrata los servicios de profesionales como Uribe o López. Ambos se definen abiertamente como lobbistas, algo que no es habitual debido a las connotaciones negativas de esta palabra. Lo normal es esconderse como asesor de comunicación o, más moderno, political advisor.

La Real Academia Española acepta lobby y lo define como “grupo de personas influyentes, organizado para presionar en favor de determinados intereses”. En su segunda acepción es “vestíbulo”. Ése es el origen de la palabra en inglés. Los lobbistas eran, literalmente, los del lobby, es decir, los que esperaban en el vestíbulo del Parlamento para abordar a los políticos.

Los dos profesionales consultados insisten mucho en una palabra: transparencia. Sin embargo, para la sociedad son invisibles. En Estados Unidos, su actividad se entremezcla públicamente con la parlamentaria. Los medios informan con naturalidad de quién se reúne con quién y para qué. Pero en España no hay ninguna regulación de esta actividad. Sólo se puede hablar de una regulación negativa, en tanto que están tipificadas como delito situaciones extremas como las amenazas, los sobornos o el tráfico de influencias. Pero la actividad como tal, que nada tiene que ver con estos supuestos, no está regulada.

¿Por qué existen esas connotaciones de corrupción, incluso en la definición académica de cabildeo? “Históricamente, ha habido un error de confundir la compraventa de voluntades con la actividad de lobby, transparente y profesional”, asegura Uribe. Para López, el problema es que “en España ha funcionado mucho la figura del conseguidor. Es el tipo que, por haber ocupado un cargo político, tiene ciertos accesos y amistades, y llama en plan ‘hola Pepe, oye, te mando un amigo, lo tienes ahí en la puerta del Congreso, atiéndele, por favor”. López se pone del hígado cuando los describe -”Acaban en la cárcel por tráfico de influencias”-. Es exactamente el perfil con el que los lobbistas no quieren ser confundidos para nada.

En España no es extraño que antiguos políticos, por su conocimiento de los resortes del sistema, acaben trabajando para estos despachos de influencia. El caso reciente más conocido es el de David Taguas, ex director de la Oficina Económica de La Moncloa, que ha fichado como presidente de Seopan, el lobby de los constructores. Taguas defenderá a este sector sentado frente a personas que hace seis meses eran sus colaboradores o subordinados. La ex directora general de Seguros, Pilar González de Frutos, pasó directamente de ese puesto a dirigir la patronal de las aseguradoras, Unespa.

La Comisión Europea ha puesto en marcha este año un registro voluntario de lobbistas en Bruselas, para que pongan por escrito quiénes son y a quién representan. Para dar una idea de la amplitud de la palabra, el primero en inscribirse fue Telefónica.

Uribe está inscrito en el registro de Bruselas. En la sede de la UE cualquiera puede saber quién es él y qué pinta allí. Pero en el Congreso de los Diputados o en el Parlamento de Cataluña tiene que entrar como “visita” del diputado al que va a ver, con una pegatina anónima en la solapa. “Yo lo que quiero es un registro y una acreditación, como los periodistas”, dice Uribe.

En el Congreso, los cronistas acreditados están en una base de datos. Se mueven por el edificio identificados con una tarjeta donde pone su nombre y el medio para el que trabajan. El sueño de los lobbistas españoles. Ellos también están allí, pero son invisibles. Eso, opinan, contribuye a hacerlos sospechosos. Uribe insiste en que “el lobbista es otro profesional más en las Cortes. El objetivo de los periodistas es informar al público de lo que pasa allí, y el nuestro informar a los políticos de los efectos de las leyes para su cliente”.

Los grupos de presión existen. Influyen en los Gobiernos y en las leyes. Admitido esto, cuanta más transparencia y más profesionalidad, mejor. Alfonso López lo expone así de crudo: “La actividad de lobby es un intangible de las empresas, pero básico en la gestión. Si alguien lo rechaza o le parece algo negativo, debe saber que al otro lado hay competidores suyos que lo están haciendo”.

Hay que gobernar la globalización


Por Nicolás Sartorius. El País (España). 17 de Julio de 2008.

Deberían crearse grandes áreas con democracia, libertad comercial y cohesión social que ganasen terreno a la ’selva’. Una podría estar formada por la Unión Europea, Estados Unidos y América Latina

Cuando los retos y los problemas son globales y los instrumentos para resolverlos son, en esencia, nacionales, su solución es inviable. Si añadimos que mientras las grandes finanzas y multinacionales operan en mercados mundiales, los poderes políticos lo hacen en sus respectivas soberanías, el gobierno del interés general está en precario y, en ocasiones, como la actual, se alcanzan situaciones de desorden. Lo estamos viendo con la crisis financiera ocasionada por las primas basura de Estados Unidos; con la subida espectacular de los precios de los alimentos provocada por múltiples factores, entre ellos, la especulación; los efectos de un cambio climático que nadie es capaz de afrontar en coordinación; la crisis de la energía que golpea al conjunto del sistema, o unos flujos migratorios, cuyo origen radica en las brutales diferencias de desarrollo, y ante los que hace frente cada país como puede, en ocasiones, chocando con los derechos humanos.

Sería ingenuo pretender que pudiésemos contar con un “gobierno mundial” democrático. Ni la ONU, el FMI, el Banco Mundial ni la OMC cumplen ese papel, aunque intenten intervenir, a veces de forma equivocada, para paliar los efectos de la carencia de normas con alcance global. Lo que sí sería factible es ir creando grandes áreas de gobernanza democrática, con libertad comercial y cohesión social, que vayan ganando terreno a la selva en que se ha convertido el mundo económico internacional. Parece que se nos ha olvidado que hubo una época en que, a nivel del Estado nación, imperaba el “dejar hacer, dejar pasar, pues el mundo caminaba por sí mismo”, y ello condujo a conflictos sociales internos y guerras externas. Se comprendió que era necesaria una cierta dosis de intervención de los poderes públicos para corregir los graves desbarajustes que producía el mercado dejado a su libérrima inclinación. Ese fue el gran pacto social y político de la posguerra europea.

En efecto, una parte de Europa comprendió que era necesario unirse no sólo para ser relevante en un mundo interdependiente o evitar los desastres de las guerras, sino porque la única manera de gobernar la globalización es por medio de amplias integraciones en base a instituciones democráticas, libertad de factores de producción y cohesión social. Un ejemplo de cómo se puede abordar la gran cuestión de la gobernanza de la globalización en un espacio determinado que comprende ya a 500 millones de personas. Un gobierno todavía incompleto, pues le falta rematar aspectos políticos, pero que supone un éxito sin precedentes.

Ahora bien, la existencia de la Unión Europea no resuelve los problemas de la administración de lo global. Como resulta una peligrosa quimera creer que una superpotencia -Estados Unidos- podía poner orden en este convulso mundo. A lo que ha conducido esta pretensión es a que Estados Unidos se haya transformado de una parte esencial de la solución en una parte del problema general. Hemos asistido, así, al fracaso de la arrogancia de resolver los problemas por vía unilateral, si bien no hemos podido levantar un eficaz sistema multilateral. La conclusión es que la sociedad de la globalización está sin gobierno y, en consecuencia, todo desarreglo, disfunción, especulación, trapacería o violencia puede encontrar su asiento sin mayor impedimento.

Decíamos antes que pretender hoy un gobierno mundial es utópico. Crear espacios concéntricos de gobernanza ordenada que se puedan coordinar para establecer reglas comunes no lo es. La UE tiene, prima facie, una proyección y dos fronteras. La gran proyección de Europa han sido las Américas, la del Norte y la del Sur. Los europeos nos hemos prolongado en el continente americano y se ha creado un área de lenguas, de cultura, de sistemas políticos y valores, en lo esencial, comunes. Sin embargo, la situación económica y social de una de las Américas se ha quedado atrasada. Debería ser del interés de la UE y de Estados Unidos contribuir a corregir esta grave disfunción, en beneficio de los ciudadanos latinoamericanos y de nuestros intereses estratégicos. El método que ha resultado eficaz es conocido. Junto a los acuerdos de libre comercio, son imprescindibles instrumentos de cohesión social como los fondos de convergencia, para facilitar infraestructuras físicas y educativas que permitan un crecimiento sostenido. Únicamente con tratados comerciales bilaterales o colectivos, siempre desiguales, no se garantiza el crecimiento a largo plazo. El problema es que en América Latina no existen los países “contribuyentes netos” que sí existían en Europa y, en consecuencia, la UE, junto con otros actores relevantes, podría convertirse en ese factor exógeno capaz de trasvasar fondos que permitan a esas economías ir convergiendo con las más avanzadas. En el caso de Europa, fue una magnífica operación tanto para los contribuyentes como para los receptores; de lo contrario, pagaremos el precio de la “no cohesión”.

España, junto con la UE, debería privilegiar un gran proyecto hacia el continente americano que podría dar, como resultado, la creación de un área euroamericana de democracia, apertura comercial y cohesión social con gran peso en la gobernanza global. Un nuevo consenso entre las dos orillas del Atlántico, basado en intereses y valores comunes que equilibrase el actual deslizamiento del eje de la hegemonía hacia el Pacífico. Un buen momento para lanzar una iniciativa potente sería la presidencia española de la UE. No es, desde luego, fácil, como no lo fue en Europa. Es una cuestión de clarividencia, de voluntad política y de liderazgo.

Pero también tenemos dos fronteras, en el Este y en el Sur. La UE, encabezada por Alemania, ha abordado los problemas del este europeo por medio de la última ampliación y los fondos que empiezan a fluir hacia esos países. En el Sur tenemos el Mediterráneo, y detrás, África. En el Mare Nostrum está en marcha el nuevo impulso al proceso de Barcelona -Unión para el Mediterráneo-, a iniciativa del presidente francés, con la legítima intención de liderar el proceso. El reto es ambicioso y los obstáculos todavía grandes: infraestructuras, medio ambiente, energía, seguridad, etcétera. Los obstáculos: conflicto palestino-israelí, Irak, el Sáhara, la integración de Turquía, Líbano, Siria, etcétera. Todos los grandes problemas europeos tienen aquí su proyección, y Francia ha visto, con razón, que convendría hacer en el Mediterráneo una operación similar a la del Este en otras condiciones. A España le interesa este proceso y debería apostar fuerte, sin olvidar el África subsahariana, que exigiría otro tratamiento.

El fracaso de la última cumbre de la FAO en Roma debería abrirnos los ojos. No se acaba con la destrucción de seres humanos -hambre- y de la naturaleza con conferencias y donaciones. Y menos aún con defensivas “alianza de democracias” que conducirían a nuevos bloques. Hay que aceptar un comercio justo en ambas direcciones; asumir que es necesario trasvasar abundantes fondos de convergencia para el bienestar global y dejar de apoyar a autocracias -con petróleo o sin él-, porque son aliados en no se sabe qué guerra. De lo contrario, me temo que, ante las crecientes migraciones, acabaremos violando los derechos humanos. No es la primera vez en la historia que se puede ser una democracia “hacia dentro” y una dictadura “hacia fuera”.

Nicolás Sartorius es vicepresidente ejecutivo de la Fundación Alternativas y director de su Observatorio de Política Exterior Española (Opex).

Democracy in Mexico under ‘threat’ from drugs cartels

By Adam Thomson in Mexico City

Published: Financial Times. July 14 2008 03:00 | Last updated: July 14 2008 03:00

The head of Mexico’s intelligence service has warned that the country’s democratic institutions, including the national Congress, are under threat from powerful drugs cartels.

In one of the frankest admissions yet from a leading authority of the scale of the problem confronting Mexico, Guillermo Valdés, head of Cisen, the government’s intelligence organisation, told the FT and a small group of foreign media recently: “Drug traffickers have become the principal threat because they are trying to take over the power of the state.”

Mr Valdés said the gangs, which have grown wealthy from the multi-billion-dollar drugs trade, had co-opted many members of local police forces, judiciaries and government entities in their efforts to create local structures to protect their business.

Those efforts, he said, could now also be targeting federal institutions such as Congress itself. “Congress is not exempt . . . we do not rule out the possibility that drug money is involved in the campaigns [of some legislators],” said Mr Valdés.

His comments come as George W. Bush, US president, this month signed into law the Merida Initiative, an aid package that will provide $400m (€250m, £201m) of anti-narcotics assistance to Mexico this year.

The aid, an open recognition by the US government that things south of the border appear to be deteriorating rapidly, will provide Mexican authorities with helicopters, training and surveillance equipment, among other things. It is believed that Cisen will receive only about $20m of the assistance.

Violence resulting from Mexico’s drugs war has climbed to alarming levels this year. According to figures that the government’s public security cabinet is expected to release this week, there were 443 drugrelated murders last month alone. That is by far the highest monthly tally since President Felipe Calderón declared war against organised crime when he took office in December 2006. It brings the total number of drug-related murders to 4,699 in the past 19 months, according to government figures.

In a gruesome reminder of how dangerous Mexico has become, a group of more than 60 heavily armed men, thought to work for one of the drugs cartels, went on a killing spree in the northern city of Culiacán on Friday. They murdered 12 people in three separate shoot-outs within eight minutes.

Mr Valdés’ remarks on the threat to Mexico’s national Congress come as some of its members have expressed outrage at the discovery last month that Cisen had hired a private company to investigate their movements.

http://www.ft.com/cms/s/0/672f4d50-513c-11dd-b751-000077b07658.html?nclick_check=1


MIGUEL MELLINO, ANTROPÓLOGO

“El llamado ‘choque entre civilizaciones’ continúa con el proyecto colonial”

Por Claudio Martyniuk, Clarín, Zona. 13 de Julio de 2008.


El maltrato generalizado que reciben los migrantes hunde sus raíces en el colonialismo. Aun así, la cultura de los países centrales no escapa a la influencia de las prácticas de los grupos relegados.

El colonialismo ha retrocedido pero no ha muerto, y su crítica fue ocupando un lugar prominente en los estudios culturales.
Estos se orientan a desmontar presupuestos y mitologías eurocéntricas y de mostrar cómo la dicotomía colonizador/ colonizado se interiorizó en las sociedades descolonizadas. Y también se repite en el interior de los propios países colonizadores.
Daniel Mellino, reporteado en exclusivo por Clarín, recuerda en su libro La crítica poscolonial (Paidós) que se mantiene una alegoría maniquea que considera a buena parte de la humanidad como subalterna y aún como bárbara, salvaje y primitiva.


¿Qué rasgos presenta el poscolonialismo?

El colonialismo es constitutivo de la modernidad, ya que la modernidad se fue definiendo a través del colonialismo. Por los efectos de la experiencia colonial en la cultura moderna occidental, y también en la no occidental, se puede afirmar que, de diferente manera, todos somos hijos del colonialismo. Muchas de las categorías a través de las que todavía pensamos la realidad se forjaron durante la época colonial, y buena parte de las identidades, sean europeas o no, son producto del colonialismo.


¿Qué relación hay entre neocolonialismo e imperialismo?

La condición social contemporánea puede caracterizarse como poscolonial. Uno de los autores que más ha influido es Frantz Fanon , el autor de Los Condenados de la Tierra, publicado póstumamente en 1961. Fanon decía que el espacio colonial era un espacio muy diferente al espacio político, social y cultural de los países europeos. El espacio de los países coloniales lo presenta como multiforme, caracterizado por la convivencia al interior de diferentes modos de producción, tiempos históricos y jerarquías de ciudadanía. Entonces, uno de los modos de definir la condición colonial contemporánea es a través de la irrupción de este espacio heterogéneo al interior de los llamados países centrales. El neocolonialismo está relacionado con el imperialismo. El espacio poscolonial es una condición caracterizada por la transición, por una realidad que tarda en ser superada. Lo que permite llamar como neocolonial o poscolonial a esta condición de subalternidad es justamente la posibilidad de que se presenten diferentes status de ciudadanía, o diversos status de humanidad. Por eso sostengo que el trato que se da hoy a los migrantes es propio del poscolonialismo.


¿Sigue siendo relevante la distinción entre civilización y barbarie?

La distinción sigue teniendo una importancia fundamental en los estudios poscoloniales, ya que lo que se llama civilización es un producto ideológico de Occidente. Occidente pudo definirse solamente a través del dominio sobre el otro no occidental. Sobre esta base, no podemos pensar la idea de una misión civilizadora sin pensar en el modo en el que Occidente concibió al otro: necesitó dominarlo para poder autorrepresentarse y concebirse como agente universal de la historia. Porque también la idea de “Historia” -con mayúscula- unificadora, está ligada al concepto de civilización y sirvió como instrumento de dominación de los pueblos no europeos. Así que civilización y barbarie son dos conceptos inescindibles; no podemos pensar la civilización sin la barbarie, y la barbarie sin la civilización. El proyecto civilizador dependió de un cierto modo de caracterizar los modos de vida o las realidades de otros pueblos a través de la noción de barbarie. Naturalmente, como se concebía la misión civilizadora en los siglos XVIII o XIX no es como se la concibe hoy, más allá de que entre ese pasado y la actualidad hay profundas continuidades. Por ejemplo, la guerra global permanente que desde hace algunos años lanzó Estados Unidos prosigue en algunos modos la misión civilizadora del pasado.


Edward Said expresa que Oriente es una institución de la ideología occidental, ligada a la construcción cultural de lo exótico.
Lo importante de lo que dice Said es que también Occidente es una entidad imaginaria; es algo que no tiene un referente real objetivo; es algo que existe sólo a través de las representaciones. Y cuando hablamos de representaciones, hablamos siempre de relaciones de poder. Porque, ¿quién es el que tiene poder de narrar la historia y representar al otro? Es a partir de este punto de vista que se concibe como inseparable a la relación entre modernidad y colonialismo. La experiencia colonial, entendida como un juego de relaciones de fuerza, permitió en gran medida definir la modernidad.


¿No se tiende a esencializar al otro colonizado?

Hay un peligro, que advirtió Fanon, de mistificación y esencialización. Cuando Sartre ve en la negritud de Fanon un paso necesario al despliegue de un logos universal, Fanon lo critica diciendo: “Yo no llevo los ideales de ninguno. En la negritud, yo me veo solamente a mí mismo. No soy el mensaje universal de nadie”. Así se nos abre las puertas para pensar al sujeto y la crítica a la modernidad desde un punto de vista pluralizador y antiesencialista.


¿Qué relación hay entre posmodernidad y poscolonialismo?

Mientras el colonialismo conceptualiza un comportamiento pasivo del sujeto colonizado, presentando un relato desde la historia de los vencedores, el poscolonialismo nos está diciendo que no podemos más considerar al otro como un sujeto pasivo. Si la posmodernidad señala la crisis de todas las narraciones, el poscolonialismo ve la crisis de esas narraciones provocadas por la irrupción del otro, por las luchas anticoloniales. Son las luchas anticoloniales las que, como portavoces de la subjetividad del otro, pusieron en discusión las narraciones eurocéntricas. La subjetividad del otro es la del otro no occidental, y esto nos permite hablar de pos y no solamente de neocolonialismo. La condición poscolonial es un espacio de lucha de quienes se oponen a relegar a una condición de subalternidad colonial a una vasta parte de la humanidad.


¿Qué significa conceptualizar la cultura como en viaje?


No podemos considerar a la cultura como un fenómeno objetivo, circunscrito y cerrado, más allá de la historia. Las culturas están siempre en viaje porque están siempre en contacto con la diversidad, son el producto de la fusión, son heterogéneas en sí mismas. La cultura occidental también es una cultura en viaje, y así la cultura europea deja de ser la personificación de un agente trascendental de la historia, ya que fue el producto de un encuentro entre culturas.


¿El choque de civilizaciones es una estrategia neocolonial?


Absolutamente sí. Una de las lógicas del dominio colonial es la producción de confines. La ciudad colonial es una ciudad compartimentalizada, con espacios donde todos los sujetos no podían circular libremente. La misión civilizadora propuesta por Samuel Huntington es similar: propone trazar un límite objetivo a fenómenos que no pueden ser delimitados objetivamente, porque la realidad enseña que no existen culturas perfectamente delimitadas. En cada cultura, como en cada sujeto, está presente el otro. En cambio, el llamado ‘choque de civilizaciones’ continúa el proyecto colonial. Es el querer encerrar en jaulas las diferencias, para después incluirlas de un modo jerárquico.


¿Es posible “desglobalizar”?

Sí. Desglobalizar es una noción a partir de la cual se puede trabajar. La desglobalización no tiene que significar un cierre al mundo. Debe ser un estiramiento de la ciudadanía. Los procesos de inclusión dependen siempre de las luchas de los que están afuera de la ciudadanía, porque el discurso moderno occidental tiene un racismo constitutivo que no permite que la modernidad se despliegue en toda su potencialidad.

¿Qué forma de cosmopolitismo sería compatible con esta perspectiva poscolonial?

La noción de cosmopolitismo es importante, pero tiene que ser repensada, porque no se puede hablar de cosmopolitismo como se hablaba en el siglo XIX o en el XVIII. A mí me parece hoy que el cosmopolitismo tiene que ser como un proceso siempre abierto, y la comunicación entre las luchas locales es la que podrá determinar una nueva forma de universalismo, de cosmopolitismo. Tiene que ser un universalismo que se piense desde abajo, siempre en proceso, sin lugar de llegada.


¿Qué lugar ocupa el feminismo en la critica poscolonial?


Una de las raíces fundamentales de la crítica poscolonial es justamente el feminismo, pero no tanto el feminismo que podemos definir como blanco y europeo, sino la crítica del feminismo negro y no occidental al feminismo blanco. La crítica de las feministas negras, asiáticas y chicanas al feminismo blanco es una de las raíces de la crítica poscolonial
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Define IFE nuevas reglas de acceso a medios

Notimex / La Jornada. 11 de Julio de 2008.

Será la autoridad electoral la que determine y otorgue espacios y tiempos a partidos.

México, DF. El Reglamento de Radio y Televisión en materia electoral aprobado hoy viernes establece un nuevo modelo de competencia política en el país, en donde el Instituto Federal Electoral (IFE), como autoridad máxima, será la responsable de administrar los tiempos oficiales que se otorguen a partidos políticos durante todo el año.

El secretario ejecutivo del IFE, Edmundo Jacobo Molina, precisó que la nueva norma establece las múltiples tareas regulatorias y de carácter técnico que desarrollará el órgano electoral.

Entre ellas se encuentran la de determinar, gestionar y otorgar directamente los espacios y tiempos electrónicos a los partidos en todo el país y durante todo el año, sean o no tiempos electorales.

Define también los procedimientos de entrega de pautas de transmisión a los medios de comunicación electrónicos y el proceso de monitoreo a concesionarios y permisionarios de los medios para verificar su cumplimiento.

De igual forma, el reglamento precisa la forma en que se determinará, gestionará y otorgarán directamente los espacios y tiempos en medios electrónicos para los mensajes institucionales que deban emitir las autoridades electorales locales del país.

El IFE deberá vigilar que nadie más que los partidos emitan mensajes electrónicos, políticos y electorales durante las campañas en todo el territorio nacional.

Además vigilará que los gobiernos respeten los periodos de veda de propaganda en su administración.

En este punto, el reglamento precisa que los tiempos a que tiene derecho el Estado para la difusión de propaganda gubernamental se suspenderán una vez iniciadas las campañas federales o locales de que se trate y hasta la conclusión de la jornada electoral respectiva.

Subraya que los partidos políticos, precandidatos y candidatos a cargos de elección popular, en ningún momento podrán contratar o adquirir, por sí o por terceras personas, tiempos en cualquier modalidad de radio y televisión.

El reglamento señala que fuera de los periodos de precampaña y campaña electoral federal, al IFE le será asignado hasta 12 por ciento del tiempo total del Estado en radio y televisión. De esa suma, 50 por ciento se asignará a los partidos nacionales, y el resto, al instituto.

Dicha asignación se llevará a cabo de forma igualitaria entre los partidos, quienes tendrán derecho a un programa mensual de cinco minutos en estaciones de radio y televisión, y mensajes con duración de 20 segundos.

En el periodo de precampañas electorales federales, el IFE administrará 48 minutos diarios. Los partidos dispondrán de hasta 18 minutos diarios para la transmisión de mensajes a razón de un minuto por cada hora de transmisión -entre las 06:00 y 24:00 horas- en cada estación de radio y canal de televisión, mientras que el instituto dispondrá para fines de otras autoridades electorales de 30 minutos diarios en cada canal de radio y televisión.

En el caso de las campañas electorales, el IFE destinará a los partidos políticos 41 minutos diarios en cada estación de radio y canal de televisión, y utilizará siete minutos para sus propios fines.

En este caso, los tiempos se distribuirán en los partidos en un 30 por ciento en forma igualitaria, y el 70 por ciento restante en proporción al porcentaje de votos obtenido por cada partido en la elección de diputados inmediata anterior.

El reglamento aprobado esta madrugada dejó fuera un capítulo referente a la libertad de expresión o a las normas que regularían el contenido de los mensajes difundidos por los partidos en tiempos oficiales.

“Guantánamo no es una prisión, es un campo de torturas”

Por Ima Sanchís. La Vanguardia.  11/07/2008.

Murat Kurnaz, cinco años en Guantánamo; escritor y activista de los derechos humanos

26 años. Nací y vivo en Bremen (Alemania). Antes de mi secuestro trabajaba en la construcción naval. Mi mujer se divorció de mí porque no sabía si estaba vivo o muerto. Creo en la democracia, pero bajo ese concepto se hacen cosas que no son democráticas. Creo en el islam

Los países democráticos y más avanzados tienen lugares donde se tortura a la gente hasta matarla. Soy testigo de ello.

Algo más que testigo.


Tenía 19 años, había pasado dos meses estudiando en una escuela del Corán en Pakistán y volvía a casa, a Bremen (Alemania), con una bolsa llena de regalos para mi familia. Estaba contento. El autobús que me llevaba al aeropuerto se detuvo y un policía pakistaní me hizo bajar.


Así empezó mi estancia en el infierno, que duró cinco años. Fui vendido a los americanos por 3.000 dólares. Los americanos no sabían quién era yo, y pocos meses después de capturarme, cuando ya estaba en Guantánamo, se dieron cuenta de que era inocente.


¿Entonces por qué lo retuvieron?


Avisaron al Gobierno alemán para que se hiciera cargo de mí, pero el Gobierno alemán no hizo nada y tampoco lo hizo publico, se mantuvo en secreto.


¿Por qué?


Todavía hoy el Gobierno alemán no puede dar ninguna explicación; incluso estando preso en Guantánamo tres miembros del servicio secreto alemán, el BND, me interrogaron e hicieron un informe en el que constaba que era inocente. El Gobierno alemán sabía que era inocente y que me estaban torturando, así que para mí es cómplice de esas torturas.


Angela Merkel pidió su libertad a Bush.

Sí, cuando el tema saltó a los medios de comunicación. Nunca he sido acusado de nada, nunca he tenido un juicio, pero seguiría en Guantánamo de no ser por mi madre.


¿Ha puesto usted alguna demanda?


Estoy trabajando con dos abogados, uno en EE. UU. y otro en Alemania, y con Amnistía Internacional.


Perdone la pregunta, ¿pero por qué se fue a Pakistán y se dejó barba tras el 11-S?

En Bremen yo trabajé como portero de discoteca y vi cómo la droga destrozaba a muchos amigos míos, me sentía muy impotente. En Pakistán hay una escuela del Corán muy famosa que se dedica a ayudar a la gente sin recursos y a jóvenes con problemas de droga. Quise ir a conocerla, a formarme con ellos, y allí me dejé la barba como todos sus miembros.


¿No tenían ninguna consigna política?

Es una escuela totalmente apolítica, que está contra la guerra y contra la violencia.


¿Adónde le llevaron al detenerle?


A una cárcel secreta norteamericana en Kandahar, donde pasé tres meses de continuas torturas, palizas, electrochoques, ahogo en cubos de agua, y me colgaban de un gancho por las muñecas. Un médico lo supervisaba todo, te llevaban al límite de la muerte; aun así, he visto morir a muchos.


Los americanos dijeron que le capturaron en zona de guerra en Afganistán.


Sí, eso dijeron. Querían demostrar que yo era culpable, querían que firmara una confesión escrita por ellos conforme pertenecía a Al Qaeda. Aprendí dos cosas: que es muy fácil engañar a la gente manipulando las apariencias, y que gente cuyo aspecto es muy normal, gente de la que te fiarías, puede cometer los actos más atroces.

¿Le torturaban jóvenes soldados americanos?


Sí, algunos tenían 18 años y también había mujeres. “¡Somos americanos! Sois terroristas, ¡lo vais a pagar!”, no paraban de gritar, y se liaban a patadas seis o siete contra alguno de nosotros hasta matarlo.


Tres meses después le enviaron a Guantánamo.


Vivíamos en pequeñas jaulas, teníamos que estar sentados y, cuando oscurecía, tumbados boca arriba; si hablábamos entre nosotros nos pegaban; nos torturaban a diario y de forma arbitraria. En total, yo debí de pasar un año en aislamiento, en un agujero en absoluta oscuridad y con un frío espantoso. En una ocasión me tuvieron tres meses seguidos. Guantánamo no es una prisión, es un campo de torturas.


En teoría, es una prisión de alta seguridad para terrorista, ¿qué gente hay ahí?

Políticos, médicos, deportistas y, sorprendentemente, muchos adolescentes, niños de 14 años. El 95% de los presos han sido comprados por los americanos y el otro 5% son ladronzuelos que pertenecen a bandas.


¿Quién vende a esa gente?


El hambre. En Pakistán, a cualquiera que no sea pakistaní. Durante mi estancia, el preso más joven tenía 9 años y el más anciano 105.


¡Qué hace un niño de 9 años en ese lugar!

Él no lo sabía, y yo creo que era inocente, pero, en todo caso, un niño con quien tiene que estar es con su madre y no en una jaula. Soy testigo de cómo obligaban a los padres a ver la tortura de sus hijos y viceversa. Mi vecino de jaula, un hombre de unos 85 años, estaba paralítico desde hacía 27 años. “¡¿Pero qué he hecho yo?!”, preguntaba a los americanos. Como a todos los demás, a él también lo torturaban.


Trajeron a un chico de 19 años, no tenía piernas, eran dos muñones ensangrentados y purulentos. Venía de la prisión de Bagram, donde hacía tanto frío que se le helaron los pies y en el hospital militar le amputaron las piernas. No era el único al que le habían cortado un miembro del cuerpo, lo he visto en Guantánamo varias veces. Muchos tenían las piernas, los brazos o los pies rotos a causa de los golpes, pero allí no trataban las fracturas. “Se cura solo”, decían los centinelas.

Entrevista: José Antonio Crespo • Investigador

“La elección de 2006 debió anularse”

Por Juan Pablo Becerra-Acosta M.

El académico del CIDE afirma que no hay evidencia de fraude en los comicios presidenciales de hace dos años, pero sí inconsistencias que generan incertidumbre.

Milenio (México). 05 de Julio de 2008.

En términos de religión política, durante la elección de 2006 y sus cruzadas poselectorales, México no se dividió en dos grupos, sino en tres: había aquellos que profesaban la creencia del fraude, pero no daban pruebas contundentes de tal aparición; existían otros que sermoneaban sobre la inmaculada infalibilidad electoral, pero se negaban a recontar los votos porque temían el advenimiento del demonio de la anulación, y había unos más, los agnósticos, quienes pensaban que por lo cerrado de la elección (234 mil votos, 0.6 por ciento de diferencia), habida cuenta de las inconsistencias en los resultados de las actas, no se sabía con certeza quién había ganado: Felipe Calderón o Andrés Manuel López Obrador.

José Antonio Crespo, académico y politólogo del Centro de Investigación y Docencia Económicas, se ubica entre estos últimos, los que rechazan los absolutos. Fue por sus dudas sobre lo ocurrido hace dos años que se dedicó a investigar y desmenuzar lo asentado en las actas de escrutinio de 150 distritos de un total de 300. Y con ello quiso indagar qué fue lo que realmente ocurrió con la votación. El resultado de sus pesquisas y análisis se encuentra en un libro que recién publicó, al que le puso un título elocuente: 2006: hablan las actas, al que agregó un subtítulo académico: Las debilidades de la autoridad electoral mexicana (Editorial Debate).

Se trata hasta ahora de la única investigación con documentos oficiales sobre el controvertido proceso electoral de 2006. ¿Qué halló y qué no encontró Crespo, el profesor de la Facultad de Estudios Políticos del CIDE? Esto:

—Que en las 117 mil actas que captó el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) —sobre un total de 130 mil que hubo en la elección— había dos millones y medio de votos irregulares.

—Que 64 por ciento de las 130 mil actas (83 mil) tenían inconsistencias aritméticas, de acuerdo con un estudio del IFE.

—Que no había un sesgo a favor de Calderón o en perjuicio de López Obrador. O a la inversa.

—Que ni en el PREP ni en las actas había evidencias de un fraude orquestado.

—Que, sin embargo, en las actas que revisó, cerca de 65 mil de un total de 130 mil, y al depurar los 2.5 millones de votos irregulares del PREP, quedaron 315 mil votos irregulares (poco más de 0.75 por ciento del total), superiores a los 234 mil sufragios (0.6 por ciento del total) con que ganó Calderón.

—Que en una proyección estadística, esos 315 mil votos se convertirían en 600 mil sufragios en los 300 distritos.

—Que de acuerdo con la legislación electoral vigente en ese momento, el IFE tuvo que haber abierto paquetes electorales correspondientes a 64 por ciento de las actas y no sólo 11 por ciento, como ocurrió.

—Que el Tribunal Electoral, para transparentar la elección, debió haber abierto paquetes de 83 mil actas con inconsistencias y no únicamente 12 mil, como hizo.

—Que al no haber dado el tribunal certeza sobre el resultado, debió anular la elección.

***

—¿Por qué decidió investigar?

—Nunca me convenció la tesis del fraude. Ninguno de los elementos que presentó el PRD me convenció, salvo este de que las irregularidades podían superar la diferencia entre el primero y segundo lugares, lo cual en sí mismo no confirmaba que hubiera fraude, porque las inconsistencias se pueden cometer por error o dolo. Sin embargo, me parecía muy aventurado decir que con 0.6 por ciento de diferencia se podía saber, sin sombra de dudas, que Felipe Calderón había ganado si había tantas anomalías e inconsistencias en las actas. El margen de captación de error fue de 1.5 por ciento, similar al de 2000, lo cual no es un problema cuando ganas por siete puntos, como le sucedió a Vicente Fox en ese año, pero sí lo es cuando ganas por 0.6 por ciento, como en 2006.

El experto en temas electorales aclara: —No son indicadores de fraude las actas con inconsistencias, pero sí lo son de incertidumbre si no se depuran debidamente, como ocurrió. Y eso se puede hacer sólo con un recuento amplio de paquetes electorales. Había que transparentar y arrojar certeza sobre el resultado.

Crespo, investigador sobre los sistemas democráticos, cuestiona a las instituciones electorales:

—El propio tribunal, en su fallo, le dice al IFE: “oye, de acuerdo con el Cofipe, tenías que haber abierto en tu cómputo distrital todos estos paquetes para depurar, porque el resultado es muy cerrado”. Era de oficio para el IFE hacerlo, como le dijo el tribunal. Además, el propio tribunal podía reponer ese procedimiento o bien ordenar al IFE que lo repusiera con presencia del tribunal. Hay jurisprudencia del tribunal en ese sentido: cuando estés en situación extrema y por el procedimiento normal no puedas alcanzar certidumbre, abre los paquetes que haga falta para alcanzarla. Pero no quiso el tribunal. Sí podía, pero no quiso.

—¿Halló evidencia de fraude?

—En las actas no. Sólo de errores que uno no sabe por qué se cometen. La ley dice que esas inconsistencias, sean por error o por dolo, tú como tribunal debes saber porqué están ahí. Si como tribunal tú no logras saber por qué están ahí, y no las logras justificar y depurar, afectas la incertidumbre aunque no tengas muestras de que hayan sido por dolo. Queda la duda: a lo mejor fueron por dolo, a lo mejor no. A lo mejor unas sí, y otras no. Si sumamos mal los mexicanos y son errores humanos, se puede depurar abriendo. Y si son dolosos, también…

—¿Qué nos deja a los mexicanos su libro?

—Que en las actas no hay pruebas de fraude, pero sí hay evidencia, en documentación oficial consignada en las actas, que hay inconsistencias. Éstos no son cálculos, no son encuestas, no son estadísticas, no es el PREP; las actas son el único documento de donde puede emanar el resultado oficial, y registran un número de irregularidades superior a la ventaja de Felipe Calderón. Por lo tanto, oficialmente nos impiden saber por quién votó la mayoría del electorado. Las actas no permiten saber quién ganó.

—Para una democracia que se estaba construyendo con tanto esfuerzo… —le dejo la frase inconclusa y él la completa:

—Es un golpazo. Un golpazo. Un retroceso en mucho de lo que habíamos ganado a lo largo de 15 o 20 años. Habíamos ganado un buen nivel de credibilidad en las instituciones y buena parte de eso se viene para abajo. Para recuperar esa credibilidad después de lo que pasó es muy complicado, muy difícil…

—¿Cuál es su reflexión final?

—Una decepción enorme… Se descuidó lo que ya teníamos avanzado en democracia electoral, que no era poco para este país con nuestra historia de fraude. Lo que habíamos logrado entre el 94 y el 96 y hasta 2000 lo perdimos en poquísimo tiempo, y para recuperarlo va a costar mucho trabajo. Cuando la confianza se pierde es muy difícil recuperarla… Descuidaron, descuidamos, nuestra democracia, concluye Crespo, el agnóstico de 2006.

Las cifras

Evaluación documental

150
Distritos donde revisó actas

315 000
Votos irregulares

234 000
Sufragios por los que ganó Calderón

600 000
Votos inconsistentes en los 300 distritos

64%
Actas con inconsistencias

http://www.milenio.com/mexico/milenio/notaanterior.asp?id=979086

“Los mapas del alma no tienen fronteras”

Por Eduardo Galeano

Página/12. Viernes, 4 de Julio de 2008.

Nuestra región es el reino de las paradojas.

Brasil, pongamos por caso: paradójicamente, el Aleijadinho, el hombre más feo del Brasil, creó las más altas hermosuras del arte de la época colonial; paradójicamente, Garrincha, arruinado desde la infancia por la miseria y la poliomelitis, nacido para la desdicha, fue el jugador que más alegría ofreció en toda la historia del fútbol y, paradójicamente, ya ha cumplido cien años de edad Oscar Niemeyer, que es el más nuevo de los arquitectos y el más joven de los brasileños.

- - -

O pongamos por caso, Bolivia: en 1978, cinco mujeres voltearon una dictadura militar. Paradójicamente, toda Bolivia se burló de ellas cuando iniciaron su huelga de hambre. Paradójicamente, toda Bolivia terminó ayunando con ellas, hasta que la dictadura cayó.

Yo había conocido a una de esas cinco porfiadas, Domitila Barrios, en el pueblo minero de Llallagua. En una asamblea de obreros de las minas, todos hombres, ella se había alzado y había hecho callar a todos.

–Quiero decirles estito –había dicho–. Nuestro enemigo principal no es el imperialismo, ni la burguesía ni la burocracia. Nuestro enemigo principal es el miedo, y lo llevamos adentro.

Y años después, reencontré a Domitila en Estocolmo. La habían echado de Bolivia, y ella había marchado al exilio, con sus siete hijos. Domitila estaba muy agradecida de la solidaridad de los suecos, y les admiraba la libertad, pero ellos le daban pena, tan solitos que estaban, bebiendo solos, comiendo solos, hablando solos. Y les daba consejos:

–No sean bobos –les decía–. Júntense. Nosotros, allá en Bolivia, nos juntamos. Aunque sea para pelearnos, nos juntamos.

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Y cuánta razón tenía.

Porque, digo yo: ¿existen los dientes, si no se juntan en la boca? ¿Existen los dedos, si no se juntan en la mano?

Juntarnos: y no sólo para defender el precio de nuestros productos, sino también, y sobre todo, para defender el valor de nuestros derechos. Bien juntos están, aunque de vez en cuando simulen riñas y disputas, los pocos países ricos que ejercen la arrogancia sobre todos los demás. Su riqueza come pobreza y su arrogancia come miedo. Hace bien poquito, pongamos por caso, Europa aprobó la ley que convierte a los inmigrantes en criminales. Paradoja de paradojas: Europa, que durante siglos ha invadido el mundo, cierra la puerta en las narices de los invadidos, cuando le retribuyen la visita. Y esa ley se ha promulgado con una asombrosa impunidad, que resultaría inexplicable si no estuviéramos acostumbrados a ser comidos y a vivir con miedo.

Miedo de vivir, miedo de decir, miedo de ser. Esta región nuestra forma parte de una América latina organizada para el divorcio de sus partes, para el odio mutuo y la mutua ignorancia. Pero sólo siendo juntos seremos capaces de descubrir lo que podemos ser, contra una tradición que nos ha amaestrado para el miedo y la resignación y la soledad y que cada día nos enseña a desquerernos, a escupir al espejo, a copiar en lugar de crear.

- - -

Todo a lo largo de la primera mitad del siglo diecinueve, un venezolano llamado Simón Rodríguez anduvo por los caminos de nuestra América, a lomo de mula, desafiando a los nuevos dueños del poder:

–Ustedes –clamaba don Simón–, ustedes que tanto imitan a los europeos, ¿por qué no les imitan lo más importante, que es la originalidad?

Paradójicamente, era escuchado por nadie este hombre que tanto merecía ser escuchado. Paradójicamente, lo llamaban loco, porque cometía la cordura de creer que debemos pensar con nuestra propia cabeza, porque cometía la cordura de proponer una educación para todos y una América de todos, y decía que al que no sabe, cualquiera lo engaña y al que no tiene, cualquiera lo compra, y porque cometía la cordura de dudar de la independencia de nuestros países recién nacidos:

–No somos dueños de nosotros mismos –decía–. Somos independientes, pero no somos libres.

- - -

Quince años después de la muerte del loco Rodríguez, Paraguay fue exterminado. El único país hispanoamericano de veras libre fue paradójicamente asesinado en nombre de la libertad. Paraguay no estaba preso en la jaula de la deuda externa, porque no debía un centavo a nadie, y no practicaba la mentirosa libertad de comercio, que nos imponía y nos impone una economía de importación y una cultura de impostación.

Paradójicamente, al cabo de cinco años de guerra feroz, entre tanta muerte sobrevivió el origen. Según la más antigua de sus tradiciones, los paraguayos habían nacido de la lengua que los nombró, y entre las ruinas humeantes sobrevivió esa lengua sagrada, la lengua primera, la lengua guaraní. Y en guaraní hablan todavía los paraguayos a la hora de la verdad, que es la hora del amor y del humor.

En guaraní, ñeñé significa palabra y también significa alma. Quien miente la palabra traiciona el alma.

Si te doy mi palabra, me doy.

- - -

Un siglo después de la guerra del Paraguay, un presidente de Chile dio su palabra, y se dio.

Los aviones escupían bombas sobre el palacio de gobierno, también ametrallado por las tropas de tierra. El había dicho:

–Yo de aquí no salgo vivo.

En la historia latinoamericana, es una frase frecuente. La han pronunciado unos cuantos presidentes que después han salido vivos, para seguir pronunciándola. Pero esa bala no mintió. La bala de Salvador Allende no mintió.

Paradójicamente, una de las principales avenidas de Santiago de Chile se llama, todavía, Once de Setiembre. Y no se llama así por las víctimas de las Torres Gemelas de Nueva York. No. Se llama así en homenaje a los verdugos de la democracia en Chile. Con todo respeto por ese país que amo, me atrevo a preguntar, por puro sentido común: ¿No sería hora de cambiarle el nombre? ¿No sería hora de llamarla Avenida Salvador Allende, en homenaje a la dignidad de la democracia y a la dignidad de la palabra?

- - -

Y saltando la cordillera, me pregunto: ¿por qué será que el Che Guevara, el argentino más famoso de todos los tiempos, el más universal de los latinoamericanos, tiene la costumbre de seguir naciendo? Paradójicamente, cuanto más lo manipulan, cuanto más lo traicionan, más nace. El es el más nacedor de todos.

Y me pregunto: ¿No será porque él decía lo que pensaba, y hacía lo que decía? ¿No será que por eso sigue siendo tan extraordinario, en este mundo donde las palabras y los hechos muy rara vez se encuentran, y cuando se encuentran no se saludan, porque no se reconocen?

- - -

Los mapas del alma no tienen fronteras, y yo soy patriota de varias patrias. Pero quiero culminar este viajecito por las tierras de la región, evocando a un hombre nacido, como yo, por aquí cerquita.

Paradójicamente, él murió hace un siglo y medio, pero sigue siendo mi compatriota más peligroso. Tan peligroso es que la dictadura militar del Uruguay no pudo encontrar ni una sola frase suya que no fuera subversiva y tuvo que decorar con fechas y nombres de batallas el mausoleo que erigió para ofender su memoria.

A él, que se negó a aceptar que nuestra patria grande se rompiera en pedazos; a él, que se negó a aceptar que la independencia de América fuera una emboscada contra sus hijos más pobres, a él, que fue el verdadero primer ciudadano ilustre de la región, dedico esta distinción, que recibo en su nombre.

Y termino con palabras que le escribí hace algún tiempo:

1820, Paso del Boquerón. Sin volver la cabeza, usted se hunde en el exilio. Lo veo, lo estoy viendo: se desliza el Paraná con perezas de lagarto y allá se aleja flameando su poncho rotoso, al trote del caballo, y se pierde en la fronda.

Usted no dice adiós a su tierra. Ella no se lo creería. O quizás usted no sabe, todavía, que se va para siempre.

Se agrisa el paisaje. Usted se va, vencido, y su tierra se queda sin aliento.

¿Le devolverán la respiración los hijos que le nazcan, los amantes que le lleguen? Quienes de esa tierra broten, quienes en ella entren, ¿se harán dignos de tristeza tan honda?

Su tierra. Nuestra tierra del sur. Usted le será muy necesario, don José. Cada vez que los codiciosos la lastimen y la humillen, cada vez que los tontos la crean muda o estéril, usted le hará falta. Porque usted, don José Artigas, general de los sencillos, es la mejor palabra que ella ha dicho.

Graves habría plagiado a su amante

EFE. 4 de julio de 2008.

Según Mark Jacobs, investigador de la Universidad de Nottingham Trent, que ha dedicado veinte años a estudiar setecientas cartas de Jackson a Graves, cuando ésa descubrió las similitudes entre cosas que ella había escrito y algunos textos de Graves, acusó al poeta de plagio.


Jacobs, que escribe actualmente un libro sobre la relación entre Graves y Jackson, afirma que esta última tuvo una enorme influencia sobre la obra del británico y cree que hay que revisar los escritos del autor de “Yo, Claudio” a la luz de esa revelación.


Según informa este viernes el diario “The Independent”, el investigador comenzó a mantener correspondencia con Jackson en su época de estudiante universitario, y la relación epistolar continuó hasta un año antes de la muerte de aquélla en 1991.


Graves y Jackson se convirtieron en amantes en 1920, cuando el poeta todavía vivía con su primera esposa, Nancy Nicolson, y Jackson se fue a vivir a la casa de la pareja poco después de un intento de suicidio, al que se refiere ella misma en una de sus cartas.


La relación literaria y romántica de Graves y Jackson inspiró a Miranda Seymour la novela El verano del 39.


Según Jacobs, Jackson acusó a Graves de haberle “robado” ideas clave de las que se apropió como si fueran suyas para utilizarlas en un estudio seminal sobre la inspiración poética, “La Diosa Blanca”, publicado en 1948.


Según Jacobs, para aquella obra Graves se inspiró en un ensayo que Jackson había escrito en los años treinta y que tituló “La idea de Dios”, así como en el libro “La Palabra Mujer”, anterior también a “La Diosa Blanca”.



De amor y de copias

Graves y Jackson se fueron a vivir a Mallorca, donde Jackson dejó abandonado su manuscrito de La Palabra Mujer cuando la pareja tuvo que huir de España al estallar la Guerra Civil en 1936.


Según Jacobs, fue ese manuscrito, que Jackson pidió a Graves que echara al fuego, el que utilizó el poeta como base de “La Diosa Blanca”.


Entre 1926 y 1929, Graves robó muchas ideas e investigaciones de su amante para utilizarlas en sus libros, explica Jacobs.


Graves utilizó también cuatro versos de un poema que Jackson había publicado al menos veinte años antes sobre Hércules en su propio poema “Ogmian Hercules”.


En sus cartas a Jacobs, la escritora acusa, entre otras cosas, a su ex amante de haber “chupado, sangrado, exprimido, saqueado, troceado” su obra después de que ambos interrumpieron su relación en 1939, y considera que fue su venganza.

Sin embargo, el profesor Dunstan Ward, presidente de la Robert Graves Society, afirma que existen pruebas abundantes de que Graves había comenzado a desarrollar la teoría de “la Diosa Blanca” antes de conocer a Jackson.

Además, su poema “A History”, escrito también por Graves antes de que entablaran relaciones, y los versos de “Ogmian Hercules”, supuestamente plagiados, son un homenaje a Laura Riding Jackson.

“Con las nuevas tecnologías todo el mundo puede ser periodista”

Marta Cuatrecasas | La Vanguardia | Barcelona | 02/07/2008.

Este periodista multimedia que ha trabajado para la BBC, The Times y The Guardian, defiende que los medios tradicionales no desaparecerán

Youtube, Facebook, blogs, portales digitales. Las formas de comunicación están cambiando y, paralelamente, también lo hace el periodismo que encuentra en Internet la inmediatez de la radio, la profundidad de los diarios y el impacto de la imagen televisiva. Ben Hammersely, descrito en muchas ocasiones como hombre orquesta, es un periodista multimedia capaz de grabar vídeos, crear webs, escribir y hacer fotografías. Sin embargo, este polivalente reportero asegura que “es imposible hacer más de dos cosas a la vez” y critica la reacción de los grandes diarios y cadenas que, temiendo la amenaza de Internet y deslumbrados por su poder, devoran esta tecnología sin hacer una reflexión previa.

- Fue usted el primer corresponsal digital, ¿me podría explicar este término?


No me gusta que me pongan esta etiqueta. (suspira). Un corresponsal digital es alguien que usa Internet como medio de difusión con lo cual tiene al alcance muchos formatos para hacer su noticia: vídeo, radio, texto, fotografías. Puede usarlas todas a la vez.

- Ahora entiendo lo de hombre orquesta. ¿Cuáles son las ventajas y desventajas?

La gran ventaja es que tenemos más herramientas para explicar una historia, como el pintor que posee más colores para hacer su obra. La desventaja es que a veces tus jefes quieren que lo hagas todo al mismo tiempo. Yo te aseguro que es imposible y tengo que enseñar a mis jefes exactamente como hay que hacerlo. Es un proceso muy lento y doloroso.

- ¿Cómo hay que hacerlo?

Se debe saber elegir qué formato es mejor para difundir una noticia. Lo importante sigue siendo la noticia, y no el método, y ésta tiene que ser bella y trabajada. Yo creo que el periodista multimedia tiene sentido sólo en el ámbito del “slow journalism”, que es el periodismo que se hace con tiempo, pero no en el del día a día.


- Usted ha sido el hombre orquesta de la BBC, ¿Qué sacó de esa experiencia?

Me enviaron a cubrir las elecciones de Turquía como corresponsal tanto para la radio como para la televisión. Además hacíamos un blog, colgábamos fotos, abríamos canales digitales en youtube y twitter. Esa experiencia acabó con la salud del productor que venía conmigo. Pasó varias semanas en cama, lo juro. Entonces aprendí que si quería hacer las cosas bien hechas debía elegir qué medio usar. Sólo se puede hacer, como mucho, dos cosas a la vez: televisión y texto, radio y fotos, etc.


- Una de las peculiaridades de su trabajo en Turquía fueron los vídeos que publicó en YouTube de lo que pasaba detrás de las cámaras, ¿cuál era el objetivo?
Pensamos que sería interesante que la gente viera lo que hacíamos cuando no estábamos delante de la cámara, como el “making of” de una película.


- ¿Cuál cree que será el futuro de los medios tradicionales?

¡Uff! La gran pregunta. Yo creo que será muy similar a lo que hay ahora.


- ¿Todas estas tecnologías emergentes podrán convivir con la televisión, el diario y la radio?

Sí. Siempre ha sido así. Hace cien años sólo existía el diario y cuando la radio apareció la gente creía que el papel estaba condenado a desaparecer. Lo mismo ocurrió con la televisión. Muchos aún acuden al teatro aunque exista el cine. La gente busca variedad. Además, los diarios tienen una tecnología muy interesante, son baratos, fáciles, pueden doblarse, no necesitan baterías, pueden mojarse, ¡hasta te puedes hacer un gorrito! (risas)
Quizá no acapararán tanto la opinión pública y entonces más reporteros interesantes publicarán en Internet.

- ¿Cuál es su opinión sobre los diarios digitales?

Es muy sencillo y barato empezar un diario digital. Cualquiera podría. He trabajado en grandes portales digitales, el de la BBC, The Guardian, The Times y creo que los jefes están deslumbrados por las nuevas tecnologías cuando tendrían que centrarse en hacer las cosas bien, bonitas y elegantes.


- Como creador del blog de opinión de The Guardian, “Comment is Free”, ¿cree que es positivo que los lectores puedan comentar libremente todas las noticias en los portales online?

Mi experiencia me dice que las desventajas superan las ventajas. Los comentarios suelen ser terribles y no aportan demasiado.


- Entonces, ¿se debe censurar la opinión en un medio tan libre como es Internet?
Creo que si los lectores quieren comentar alguna noticia deberían abrir un blog. El diario no es el lugar donde escuchar todas las voces. Ahora está de moda crear comunidades entorno a los portales, y está costando mucho dinero. Cuesta dinero controlar esos comentarios. Podrían invertir el dinero en pagar a más reporteros. La mayoría de los comentarios son de un grupo reducido de personas que suelen estar “cabreadas”… En el diario nunca se permitiría publicar todas las cartas que envía la gente.


- Pero la gran ventaja de Internet es que se pueden borrar

Pero eso cuesta dinero y no merece la pena.


- Con el auge de los blogs, ¿cuál es la diferencia entre el simple internauta de un periodista profesional?

Ninguna.

- Entonces, ¿se debe censurar la opinión en un medio tan libre como es Internet?

Si, claro, como todo el mundo puede ser fotógrafo, cantante, actriz. Sólo los buenos cobran por ello.

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