06.28.08
Karl Marx o el espíritu del mundo
Ningún autor tuvo más lectores, ningún revolucionario concitó más esperanzas, ningún ideólogo suscitó más exégesis y, fuera de algunos fundadores de religiones, ningún hombre ejerció sobre el mundo una influencia comparable a la que tuvo Karl Marx en el siglo XX.
Sin embargo, justo antes del amanecer del siguiente siglo, en el que nos encontramos ahora, sus teorías, su concepción del mundo fueron universalmente rechazadas; la práctica política construida alrededor de su nombre fue arrojada al tacho de basura de la Historia. Hoy en día, casi nadie lo estudia, y es de buen tono sostener que se equivocó al creer moribundo el capitalismo y a la vuelta de la esquina el socialismo. Muchos lo consideran el principal responsable de algunos de los mayores crímenes de la Historia, y en particular de las peores perversiones que marcaron el fin del anterior milenio, del nazismo al estalinismo.
Sin embargo, cuando se lee su obra de cerca, se descubre que, mucho antes que todo el mundo, vio en qué el capitalismo constituía una liberación de las alienaciones anteriores. Se descubre también que jamás lo consideró en agonía, y que nunca creyó posible el socialismo en un solo país, sino que, por el contrario, hizo la apología del librecambio y de la globalización, y previó que la revolución, si llegaba, sólo lo haría como la superación de un capitalismo universal.
Cuándo se descubre su vida, también se toma conciencia de la increíble actualidad de este extraordinario destino considerado en todas sus contradicciones.
Primero, porque el siglo que atravesó se parece de manera sorprendente al nuestro. Como hoy, el mundo estaba dominado demográficamente por el Asia y económicamente por el mundo anglosajón. Como hoy, las tecnologías revolucionaban la producción de energía y de objetos, las comunicaciones, las artes, las ideologías, y anunciaban una formidable reducción del rigor y la dificultad del trabajo. Como hoy, nadie sabía si los mercados estaban en vísperas de una ola de crecimiento sin precedentes o en el paroxismo de sus contradicciones. Como hoy, las desigualdades entre los más poderosos y los más miserables eran considerables. Como hoy, algunos grupos de presión, a veces violentos, hasta desesperados, se oponían a la globalización. Como hoy, alguna gente tenía esperanza en otra vida, más fraterna, que liberaría a los hombres de la miseria, de la alienación y el sufrimiento. Como hoy, una gran cantidad de escritores y de políticos se disputaban el honor de haber encontrado el camino para conducir a esa meta a los hombres, por las buenas o por las malas. Como hoy, algunos hombres y mujeres valientes, en particular periodistas como Marx, morían por la libertad de hablar, de escribir, de pensar. Como hoy, por último, el capitalismo reinaba como dueño y señor, influyendo en todas partes en el costo del trabajo, modelando la organización del mundo sobre la de las naciones europeas.
Y también porque su acción se encuentra en la fuente de lo que constituye la esencia de nuestro presente: fue en una de las instituciones que él fundó, la Internacional, donde nació la socialdemocracia; fue caricaturizando su ideal como se edificaron algunas de las peores dictaduras del siglo pasado, cuyas secuelas todavía padecen varios continentes. Fue a través de las ciencias sociales, de las que fue uno de sus progenitores, como se moldeó nuestra concepción del Estado y de la Historia. Es a través del periodismo, al que perteneció como uno de sus más grandes profesionales, que el mundo no cesa de comprenderse y, por tanto, de transformarse.
Y por último, porque se halla en el punto de encuentro de todo cuanto constituye al hombre moderno occidental. Del judaísmo, hereda la idea de que la pobreza es intolerable, y de que la vida no tiene ningún valor a menos que permita mejorar el destino de la humanidad. Del cristianismo, hereda el sueño de un porvenir liberador donde los hombres se amen unos a otros. Del Renacimiento, hereda la ambición de pensar el mundo racionalmente. De Prusia, hereda la certeza de que la filosofía es la primera de las ciencias, y de que el Estado es el corazón, amenazante, de todo poder. De Francia, hereda la certidumbre de que la revolución es la condición de la independencia de los pueblos. De Inglaterra, hereda la pasión de la democracia, del empirismo y de la economía política. Por último, de Europa, hereda la pasión de lo universal y de la libertad.
A través de esas herencias que asume y recusa alternativamente, se convierte en el pensador político de lo universal y en el defensor de los débiles. Aunque algunos filósofos pensaron antes que él al ser humano en su totalidad, es el primero que capta el mundo como un conjunto a la vez político, económico, científico y filosófico. A la manera de Hegel –su primer modelo de pensamiento–, pretende dar una lectura global de lo real; pero, a diferencia de él, sólo ve lo real en la historia de los hombres, y no ya en el reino de Dios. Manifestando una increíble sed de conocimiento en todas las disciplinas, en todas las lenguas, se desvela hasta su último aliento por abarcar la totalidad del mundo y de los resortes de la libertad humana. Es el espíritu del mundo.
En suma, la extraordinaria trayectoria de este proscrito, fundador de la única religión nueva de estos últimos siglos, nos hace comprender cómo nuestro presente se construyó sobre esos pocos hombres que, aunque los caminos del poder estaban abiertos para ellos, escogieron vivir como marginales desprovistos para preservar su derecho a soñar con un mundo mejor. Tenemos para con ellos un deber de gratitud. Al mismo tiempo, el destino de su obra nos muestra cómo el mejor de los sueños llegó a derrapar en la peor barbarie.
Lo digo sin énfasis ni nostalgia. No soy ni nunca fui “marxista” en ningún sentido de la palabra. La obra de Marx no me acompañó en mi juventud; por increíble que pueda parecer, ni siquiera oí casi pronunciar su nombre durante mis estudios de ciencias, de derecho, de economía o de historia. Mi primer contacto serio con él pasó por la lectura tardía de sus libros y por una correspondencia con el autor de Pour Marx, Louis Althusser. A partir de entonces, el personaje y la obra jamás me abandonaron. Marx me fascinó por la precisión de su pensamiento, la fuerza de su dialéctica, la potencia de su razonamiento, la claridad de sus análisis, la ferocidad de sus críticas, el humor de sus agudezas, la claridad de sus conceptos. Cada vez con mayor frecuencia, con el correr de mis investigaciones, experimenté la necesidad de saber lo que él pensaba del mercado, de los precios, de la producción, del intercambio, del poder, de la injusticia, de la alienación, de la mercancía, de la antropología, de la música, del tiempo, de la medicina, de la física, de la propiedad, del judaísmo y de la historia. Hoy en día, siempre consciente de sus ambiguedades, sin compartir casi nunca las conclusiones de sus epígonos, no existe un tema en el cual me haya internado sin preguntarme qué fue lo que él pensó. Y sin encontrar un inmenso interés en leerlo.
Se escribieron decenas de miles de estudios, decenas de biografías sobre este espíritu prodigioso, siempre hagiográficas u hostiles, pero que casi nunca conservan cierta distancia. No hay ni una sola línea de él que no haya suscitado centenares de páginas de comentarios rabiosos o deslumbrados. Algunos lo convirtieron en un aventurero político, un arribista financiero, un tirano doméstico, un parásito social. Otros vieron en él un profeta, un extraterrestre, el primero de los grandes economistas, el padre de las ciencias sociales, de la nueva historia, de la antropología y hasta del psicoanálisis. Otros, por último, llegaron ver en él al último filósofo cristiano. Hoy, cuando el comunismo parece haberse borrado para siempre de la faz de la Tierra y su pensamiento ha dejado de ser un desafío de poder, por fin resulta posible hablar de él con serenidad, de manera seria y, por lo tanto, valiosa.
En consecuencia, ha llegado el momento de contar sin falsos pretextos, en forma moderna, su increíble destino y su extraordinaria trayectoria intelectual y política. De comprender cómo pudo redactar, cuando tenía menos de 30 años, el texto político más leído de toda la historia de la humanidad; de revelar sus relaciones singulares con el dinero, el trabajo, las mujeres; de describir también el excepcional panfletario que era. De reinterpretar al mismo tiempo ese siglo XIX del que somos herederos directos, hecho de violencias y de luchas, de desamparos y de matanzas, de dictaduras y de opresión, de miseria y de epidemias, tan ajeno a los resplandores del romanticismo, a los aromas de la novela burguesa, a los dorados de la ópera y a los arcanos de la belle époque.
06.27.08
La educación de la izquierda
Autor: Joan Fontrodona
Profesor de Ética Empresarial
IESE Business School
Universidad de Navarra
Publicado en: ABC (España). 25 de junio de 2006.
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Yo pensaba que ser de izquierdas era defender a las minorías, mientras que machacar a los débiles era algo que se atribuía siempre a la derecha. Pues se ve que no. Porque en estas tierras hay una minoría que desea educar a sus hijos en colegios de iniciativa social (eufemismo que nos hemos tenido que inventar para que la izquierda no nos tache de elitistas), y dentro de esa minoría hay todavía una minoría más exigua que desea educar a sus hijos en colegios que siguen el modelo de educación diferenciada (o sea, sólo de chicos o de chicas), y el conseller Ernest Maragall, en vez de defenderlos, se ha propuesto acabar con ellos de todas todas.
Yo pensaba que ser de izquierdas era defender la libertad, y que en cambio obligar a la gente a actuar a golpe de reglamento era propio de la derecha. Pues se ve que tampoco. Porque aquí el conseller Maragall quiere que para educar a nuestros hijos tengamos que pasar por taquilla, y que sea una oficina municipal la que nos diga a qué colegio debemos enviarlos. La primera etapa de todo proceso de adoctrinamiento es tener que hacer cola, y eso la izquierda lo sabe bien.
Yo pensaba que ser de izquierdas era escuchar la voz de la sociedad civil, y que en cambio era propio de la derecha silenciar a los que discrepan. Pues se conoce que tampoco. Aquí se reúnen más de doscientas mil firmas en contra del proyecto de ley de educación, y el conseller Maragall las tira directamente a la papelera y se burla de la iniciativa diciendo que las salidas de los campos de fútbol o las bocas del metro no son lugares para recoger firmas.
Pues cuando firmé en contra de la guerra a la salida de un metro nadie me dijo que no fuese un sitio apropiado. ¿O es que la nueva izquierda se nos ha aburguesado y ahora prefiere que le vayan a buscar la firma a casa?
Yo pensaba que ser de izquierdas era no dar importancia a lo masculino y a lo femenino. Que eso era una división de la especie humana rancia y anticuada, propia de la derecha, y que lo propio de la izquierda progresista era la referencia a los géneros, no a los sexos. Pues resulta que no. Resulta que el conseller Ernest Maragall anda preocupadísimo por saber si a los colegios catalanes van estudiantes o estudiantas, que diría la ministra de Igualdad, en vez de preocuparse por mejorar la calidad de la educación, que eso sí es importante.
Son las contradicciones de una ideología que es en su propia esencia dialéctica, es decir, que avanza a base de enfrentar opuestos, que en términos prácticos es tanto como decir a base de devorar enemigos.
06.26.08
Sarkozy suprime publicidad en tv pública
EFE. 25 de junio de 2008.
PARÍS.- El presidente francés, Nicolas Sarkozy, anunció la progresiva supresión de la publicidad en la televisión pública a partir del 1 de enero próximo, que se financiará con gravámenes a los operadores de telefonía e internet y a los ingresos publicitarios de las cadenas privadas.
El 0,9% de la facturación de los operadores de telefonía fija y móvil y de proveedores de acceso a internet se destinará al sector audiovisual público, explicó el jefe de Estado tras recibir el informe de una comisión que durante cuatro meses estudió el futuro de esos medios sin publicidad.
También se impondrá un gravamen del 3% sobre los ingresos publicitarios de “todas las cadenas” de televisión privadas, agregó Sarkozy, que calculó que supondrá unos 80 millones de euros.
La publicidad desaparecerá en la televisión pública después de las 20.00 horas y hasta las 06.00 locales desde el 1 de enero de 2009 (nueve meses antes de lo recomendado por la comisión), y totalmente a partir del 1 de diciembre de 2011, explicó el jefe de Estado conservador, al señalar que ese plazo dará tiempo a las cadenas para adaptarse al nuevo régimen.
Fue Sarkozy el que, en una rueda de prensa el pasado enero, había anunciado por sorpresa su voluntad de suprimir la publicidad en las cadenas públicas.
Luego encargó a una comisión, liderada por Jean-François Copé, jefe del grupo parlamentario de su partido conservador, la UMP, en la Cámara de los diputados, la tarea de ver cómo compensar los ingresos perdidos con la supresión de la publicidad, un monto que la comisión evalúa en 450 millones para 2009, dijo hoy el presidente.
Sarkozy excluyó que el presupuesto del Estado contribuya con recursos, en nombre del problema del déficit público de Francia, y silenció la recomendación de la comisión de que el canon -de 116 euros anuales en la actualidad- que pagan todos los hogares franceses por tener un televisor se indexe sobre la inflación.
Lo que sí confirmó es la atribución al ente público ‘France Televisions’ de una dotación de capital de 150 millones de euros, “algo que no ha ocurrido en mucho tiempo”, dijo.
Un Gobierno que dota a un ente público con ese monto “no prepara” su privatización, dijo el presidente para “acabar” con los rumores de que pretende privatizar la televisión pública con el tiempo.
El jefe de Estado, por otra parte, quiere que en el futuro el presidente de France Televisións sea nombrado por el Ejecutivo, tras recabar la opinión del Consejo Superior del Audiovisual y siempre y cuando una “mayoría cualificada” del Parlamento no se oponga. Todas estas medidas serán objeto de un proyecto de ley que será presentado al Parlamento el próximo otoño.
Con el argumento de que Francia “necesita un equilibrio entre lo público y lo privado” y la voluntad de que la cultura francesa tenga una proyección en el mundo entero, Sarkozy dijo que es preciso acabar “con la tiranía de la audiencia” y fomentar la creación en la televisión pública.
Con la supresión de la publicidad “queremos dar a la televisión pública una mayor libertad“, recalcó Sarkozy, que calificó de “histórica” su reforma.
Las reacciones inmediatas al anuncio de Sarkozy fueron negativas. La intersindical de ‘France Televisions’, que fue recibida por el presidente antes del discurso de éste, expresó su enorme frustración y su preocupación por la financiación de la televisión pública.
Los operadores de telecomunicaciones e internet protestaron contra el gravamen del 0,9% anunciado, en lugar del 0,5% que proponía la comisión. Según la federación francesa del sector, los operadores tendrán que repercutir el gravamen en la factura de sus clientes.
06.25.08
Decimoquinto aniversario de Canal 22
Por Carmen García Bermejo.
El Financiero (México). Miércoles, 25 de junio de 2008
La televisión cultural no puede ser imitación velada de la comercial.
A pesar de que un alto promedio de su programación está catalogado por los teóricos de la comunicación como “telebasura”, la televisión comercial capta el 97 por ciento de la audiencia. Pero la televisión cultural no puede medirse con el criterio cuantitativo del rating, sino de su función educativa vinculada a las necesidades reales del tejido social.
El 23 de junio de 1993 surgió el Canal 22 a petición de la comunidad cultural, que entonces solicitó a Carlos Salinas de Gortari que no privatizara esta emisora, como lo hizo con Imevisión. Tres lustros después, justo hace dos días, el lunes 23 de junio de 2008, culminó el Encuentro Internacional con el que se festejaron los 15 primeros años de esta televisora. Aunque la magna fiesta del canal quinceañero será mañana con un gran banquete.
La iconocracia del mundo moderno
En tanto, con la conferencia magistral de Román Gubern -teórico de la comunicación, historiador de cine y catedrático emérito de comunicación audiovisual en la Universidad Autónoma de Barcelona- y con la mesa de trabajo “Autorregulación y medios” se cerró esta reunión internacional de cultura y medios en donde la discusión se centró en el papel de la televisión publica frente al sistema del libre mercado.
En ese sentido, la exposición de Román Gubern es contundente al señalar que la cultura audiovisual contemporánea se ha bifurcado entre la tendencia centrípica; es decir, el reino de la música anglosajona, el cine de Hollywood y el poder mediático; y la tendencia centrífuga; es decir, la diversificación: las televisoras locales, el videoarte, la Internet y todos los sistemas alternativos que fragmentan el monolitismo y la homogeneidad.
Sin embargo, el también autor de Patologías de la imagen y Medios iconos de masas asegura que la globalización ha producido una confusión de lo lejano y lo cercano. Todo parece cercano, aunque sea lejano. Ésa es la lógica de la ficción globalizadora que obedece a razones mercantiles. Esto es, a cadenas de mercado donde se diseminan estilos de vida, valores, conceptos, etcétera. En resumen, el corolario de la globalización es la aparición de nuevos fenómenos llamados localización; es decir, la producción global de lo local. La reproducción local de los esquemas, modelos, arquetipos, de la globalidad dominante.
Gubern se pregunta: “¿Cuál es la réplica ante este fenómeno mediático universal? A mi juicio es la verdadera cultura intersticial, aquella que ocupa los intersticios que los grandes intereses financieros y políticos dejan de lado, descuidados, porque no son rentables, porque no interesan. La cultura intersticial es aquella que ocupa los espacios de la cultura global dominante. Ahí abandonamos los conceptos clásicos, el star system, el glamour, el lucro… En esa nueva batalla por la cultura de masas, las radios y las televisoras públicas deben atender las necesidades reales del tejido social local. En ese sentido, la televisión educativa está en un frente de batalla por la civilidad, en construir redes de sustentación comunicativa que sirvan para fortalecer una sociedad más justa”.
El también autor de Un cine para el cadalso / 40 años de censura cinematográfica en España agrega que hoy en día el espectador consume lo que le han enseñado a engullir previamente, lo cual provoca que las audiencias se hagan adictas a determinados formatos televisivos: “Con este mecanismo, la televisión construye la iconocracia del mundo moderno; es decir, la hegemonía de representaciones visuales en el imaginario social. Antes de esta iconocracia hemos tenido la fonogenia, la era de la radio que produjo vocalistas como Frank Sinatra; la fotogenia producida por el cine y la telegenia de la televisión, la cual es la base de la telecracia que se extiende a diferentes ámbitos que antes no eran estelares como, por ejemplo, el deporte, la política, las revistas del corazón… los cuales genera sujetos carismáticos que han servido para legitimar a caudillos y tiranos como Francisco Franco, en España. Caudillismo que se basa a nivel local, estatal o nivel hasta en el rock.”
Pero Gubern asegura que en este esquema se produce un nuevo formato televisivo llamado reality show que conduce a la telerrealidad con el programa Big Brother. Esto genera un nuevo star system no basado en la medio- cracia, como el cantante, el deportista o el político, sino en la intromisión de lo vulgar: “Big Brother -asevera- ha prostituido algo que nos emocionó hace 30 años cuando vimos las películas de Antonioni y descubrimos la belleza poética de los tiempos muertos. Pero llegó el Big Brother y nos saturan esos tiempos muertos con telebasura.”
El teórico de la comunicación observa que estos ejemplos sirven para recordar que las industrias culturales también son industrias emocionales. Sobre todo cuando el darwinismo y la biología evolutiva han demostrado que las emociones gratificadoras son efímeras y las emociones negativas son duraderas: “Es aquí -indica- donde aparece la conexión con los medios masivos de comunicación, mismos que se convierten en diseminadores de placer, en industrias emocionales. Es- to es, los medios como diseminadores de placer.”
Mediación de la inteligencia
En el Encuentro Internacional de Cultura y Medios uno de los temas a discutir fue el de los “Nuevos formatos televisivos”. Tom Koch, director del área internacional de la WGBH, una de las televisoras públicas más importantes de Estados Unidos, explica que hasta muy tarde la compañía para la que trabaja se convirtió en una mina de oro de formatos televisivos, ya que durante muchos años produjeron programas que, de pronto, se volvieron formatos para todos los demás.
Koch advierte que en la actualidad se puede pensar en cualquier cantidad de formatos televisivos prefabricados, como los presentados por programas como American Ido, Quién quiere ser millonario o Big Brother. Lo interesante es que esos formatos de reality shows, de concurso u otros se prestan muy bien para ser formateados, repetidos y vendidos una y otra vez en el mundo entero al estilo mexicano, europeo, canadiense o francés. Son piezas intercambiables.
Sin embargo, el también productor estadounidense se pregunta: “¿Estos formatos tienen algún contenido? No lo sé. Es verdad que tienen grandes audiencias, pero no sé dónde reside el contenido, sobre todo con sentido social. Yo trabajo en una televisora de servicio público, no en una televisión comercial; es decir, no buscamos el rating, aunque me gusta tener audiencia, propiciar la conversación, no esas charlas de a ver si tal o cual va a ganar el concurso de canciones, sino que estamos en medio de la discusión política y cultural, de la discusión acerca de lo que pasa en Estados Unidos y en el mundo. Ahí es donde estamos. Sin darnos cuenta quizás hemos creado diversos formatos diversos. Pero, ahora, hemos optado por una programación más grande, más profunda, seria y amplia. Por eso nuestros programas dedican más valor de producción a la investigación de un tema en específico que a agradar a la audiencia para conquistar su atención.”
Koch asegura que el interés de la WGBH es profundizar hasta encontrar la esencia del tema que pretenden comprender: “Queremos ir detrás de los encabezados de los periódicos -precisa- para ver lo que sucede en realidad. Curiosamente ya somos la única televisora pública que le apuesta a esto. La BBC de Londres ha abandonado esta tarea y los australianos desistieron, al igual que los canadienses. Considero que las condiciones sociales dan para eso y más. Este trabajo nos está llamando a gritos a los medios públicos. Nosotros podemos ser la voz de la conciencia, ser quienes aporten el formato auténtico del periodismo, de los nuevos documentales y los gran- des programas.”
Las experiencias de otros países también se expusieron en este Encuentro organizado por el Canal 22 al tratar el tema “Televisión pública en México y en el mundo”. En este contexto, el brasileño Jorge da Cunha -presidente del Consejo Ejecutivo de TV Cultura- asegura que un pueblo sin cultura no puede ser un pueblo educado. En su país la televisión cultural fue creada hace 40 años, en plena dictadura militar, pero como una fundación de derecho privado a la que el gobierno se comprometió a aportar los recursos, pero no a dictar los contenidos. Para eso consolidaron un consejo representativo de la sociedad que, a su vez, elige a un presidente ejecutivo del canal. Así, esta TV Cultura de Brasil es un medio capitalizado y dirigido por y para la sociedad.
Da Cunha considera que la misión de la televisión pública es la formación crítica del telespectador a partir de la cultura, la educación, la información y los libros. Esto es, el hombre formado es exactamente, como lo dice el Popol Vuh, el ciudadano crítico, el cual va a definir el futuro de la TV pública: “Por lo general -añade- se cree que la naturaleza de la televisión pública es el entretenimiento y el espectáculo. Pero de esos programas está colmada la televisión comercial porque son eventos y mensajes que van directamente a las entrañas; es decir, no pasa por la mediación de la inteligencia. La televisión pública no puede conformarse con ser entretenida. Debemos apostarle a que todo lo que hagamos en este medio público debe pasar por la inteligencia del hombre para que la sociedad pueda elaborar su conciencia crítica. A partir de este principio, la TV pública podrá surgir como una alternativa a la comunicación del libre mercado, de hacer una comunicación de ciudadanía.”
El también cofundador de la Red de Televisiones de Lengua Portuguesa subraya que la televisión pública tiene el gran desafío de servir de instrumento para la reconducción de “un mundo triste” que ha manejado el progreso basado en la destrucción de la naturaleza y en la indiferencia de la mente humana: “Esta es una fiesta de la responsabilidad -afirma-. La televisión cultural no puede ser la imitación velada de la televisión comercial. Tenemos que con- tar con nuestro propio carácter de televisión pública y republicana. Para esto hay dos caminos: crear consejos representativos de la sociedad y dar el 40 por ciento de la producción a los productores independientes de toda la nación. Hoy en día sólo existe una participación de mercado en las televisiones comerciales, pero no una interactividad entre los medios públicos con las nuevas tecnologías.”
Estupidizar al ser humano
Uno de las televisoras culturales más jóvenes de América Latina es Canal Encuentro de Argentina, un país que -a pesar de la tradición que ha tenido en educación- no contaba con un medio de comunicación de esta naturaleza hasta hace apenas dos años. Tristán Bauer, director de esta emisora, comenta que el Canal Encuentro irrumpe en un sistema que proviene de una historia muy trágica. Por un lado, de una de las dictaduras militares más feroces que vivió Latinoamérica, donde se utilizó la televisión y los otros medios de comunicación para implantar esa cultura del terror y del miedo. Después llegaron los gobiernos neoliberales que llevaron al país a una crisis económica que explota en 2001.
El también cineasta comenta que durante ese periodo se implementó el sistema del libre mercado. Los directivos a cargo de la televisión comercial usaron entonces el espectro radioeléctrico que perte- nece a todos los argentinos para poder implementar ese modelo neoliberal dentro de la cultura de la sociedad: “Señales utilizadas fundamentalmente, como sigue ocurriendo hoy en la televisión comercial de mi país, para estupidizar al ser humano y transformarlo no en un ciudadano, sino en un consumidor.”
Bauer agrega que, paralelamente, el gobierno pauperizó a las televisoras públicas. Esto es, aunque nunca consiguió privatizar el Canal 7 de Argentina, su funcionamiento se mermó al recortarle su presupuesto e intervenir en la vida sindical. Aunado a ello, su programación se puso al servicio de la cultura del libre mercado. Acciones con las cuales quedó absolutamente desmantelado, al igual que las televisoras públicas de provincia y las regionales: “Éste es el marco -apunta- en que aparece una nueva reflexión sobre la función de los medios públicos en Argentina. Hoy estamos viviendo un momento apasionante. Por primera vez discutimos una nueva ley de radiodifusión porque la legislación vigente es una herencia de la dictadura militar.”
Pero Bauer también describe el desafío al que se enfrentan para consolidar una nueva ley. Sobre todo porque los medios de comunicación privados están en manos monopólicas, como el Grupo Clarín, cuyo dueño también lo es del periódico de mayor tiraje en Argentina, del canal comercial de televisión abierta con el rating más alto y del 80 por ciento de la red de televisión por cable que cubre todo el país: “Quienes hacemos televisión pública en América Latina -afirma- tenemos la responsabilidad de conducir este medio a un verdadero instrumento de transformación social, un arma cultural con una potencia extraordinaria. La televisión comercial es una televisión perfectamente construida para cumplir con el cometido de transformar al ciudadano en un consumidor. Frente a eso la respuesta tiene que estar en la televisión pública.”
La presión de la publicidad
Otro caso, aunque distinto, no muy lejano a lo que sucede en las televisiones públicas de América Latina es el del Canal Arte de Francia. En la mayoría de los países europeos, la televisión surgió como medio de servicio público. Es decir, la televisión comercial no fue la que se apropió del espectro radioeléctrico sino los medios públicos. Por ejemplo, de 1945 a 1985 en Francia sólo existían televisiones públicas, no había TV privada. Fue hasta 1985 cuando apareció Canal Plus. Sin embargo eso provocó que, en 1986, el gobierno privatizara un canal de televisión pública: el TF1 que es, ahora, el medio dominante de la televisión francesa como canal comercial. A partir de ahí la televisión comercial deglute, poco a poco, a la televisión de servicio público.
Ahora la TV comercial cautiva al 40 por ciento de la audiencia y la TV pública -conformada por Televisión Francesa (con sus cinco canales) y Canal Arte- obtiene el 37 por ciento de los espectadores. Esto parecería equilibrado. No obstante, Andrè de Margerie, director del departamento internacional de Canal Arte de Francia, plantea una situación distinta: comenta que su cadena surgió de una doble necesidad, la de luchar contra la desaparición progresiva de los programas culturales en los canales con mayor audiencia y la necesidad de mantener vivos a los medios públicos.
De Margerie explica que, en su país, la televisión pública está financiada con los impuestos de los ciudadanos y también con ingresos de publicidad. Pero ahora lo que sucede es que, bajo la presión de la publicidad, los programas culturales se transmiten cada vez más noche con la tendencia a desaparecer: “En ese sentido -continúa- el gobierno decidió, entre 1988 y 1990, establecer un espacio que no se rigiera bajo la presión publicitaria. Así surgió Canal Arte. La segunda decisión fue que, con el surgimiento de la Unión Europea, se hizo un convenio de producción entre franceses y alemanes para producir una televisión común. Ambos países aportaron 350 millones de euros por año en partes iguales (mitad y mitad). Esto nos dio vitalidad y nos sacudió las presiones publicitarias.”
Pero De Margerie precisa que hace un mes Nicolas Sarkosy -presidente de Francia- decidió que el ingreso por publicidad sería retirado de la televisión pública. Esto significa que los medios no comerciales dejarán de recibir un tercio de su presupuesto: “Si de un año para otro se retiran esos ingresos -asevera- no sé lo que va a suceder con los medios públicos. Estaremos realmente ahorcados porque son 800 millones de euros los que dejaremos de percibir. El presidente no va a incrementar el presupuesto audiovisual con el que se sostienen los medios públicos. Así es que entramos a un periodo muy peligroso porque no conocemos bien si hay un plan detrás de esta decisión, y si es que los siete canales públicos van a ser reducidos o si alguna salida puede encontrarse para compensar el recorte.”
06.21.08
Marx, enfermo de la piel por culpa del tabaco
EFE y DPA. 20 de junio de 2008.
El pensador alemán Karl Marx, padre de las teorías políticas y económicas que dieron origen al socialismo y el comunismo, padecía una dolorosa enfermedad de la piel, la hidradenitis supurativa aguda, por fumar en exceso.
A esa conclusión han llegado los profesores de medicina alemanes Rudolf Happle y Arne König, de la Universidad de Marburg, que basan sus conclusiones en estudios clínicos e informes históricos sobre el autor de El Capital.
La Universidad de Marburg informó este viernes que ambos profesores consideran que “la enfermedad dermatológica del conocido padre de la doctrina comunista es un ejemplo ilustrativo de las graves consecuencias del consumo de tabaco”.
Karl Marx sufrió durante años dolorosos abscesos y fístulas en las axilas y las ingles, así como en torno al ano, señalan los expertos germanos en un estudio que publicará el mes próximo el “British Journal of Dermatology” y que ha sido adelantado por su facultad.
A su juicio ese mal tenía su origen en el elevado consumo de tabaco, como lo demuestra un estudio realizado por Happle y König con pacientes que padecen esa enfermedad y de los que el 89 por ciento eran fumadores empedernidos.
De ese estudio, así como de otro similar realizado anteriormente y que ofreció resultados muy parecidos, los profesores de Marburg sacan la conclusión de que fumar es, “con elevada probabilidad, una de las causas fundamentales de la hidradenitis supurativa”.
06.19.08
Florencia perdona a Dante
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Mark Duff. BBC Milán.- 19 de Junio de 2008. |
La ciudad italiana de Florencia revocará el exilio impuesto al poeta del Renacimiento Dante Alighieri.
Setecientos años después de enviarlo al destierro con amenaza de muerte si regresaba, la ciudad decidió recapacitar sobre su decisión.
El concejo de la ciudad respaldó una moción que pide la rehabilitación del autor de la Divina Comedia por el alcalde de Florencia en una ceremonia pública.
Uno de sus descendientes recibiría el más alto honor que otorga la ciudad.
La ceremonia también incluiría la revocatoria formal de la orden que envió a Dante al exilio en 1302, principalmente por respaldar la facción política equivocada.
No todo el mundo respalda la medida de devolver a Dante a su lugar de origen.
Los críticos argumentan que revocar el exilio después de su muerte es un truco publicitario que ignora la importancia de su mejor poesía, especialmente el libro final de la Divina Comedia, Il Paradiso, que Dante terminó poco antes de su muerte en 1321.
El poeta murió y fue enterrado en Rávena, donde su tumba es una gran atracción.
Por sus pecados, Florencia tiene que conformarse con una tumba vacía construida mucho tiempo después de su muerte en una de las más grandes iglesias de la ciudad.
06.18.08
Algo sobre la derecha (y la izquierda) conservadora
Por Héctor Aguilar Camín
Milenio (México). 18 de Junio de 2008.
Históricamente, al nacer en la asamblea francesa durante la Revolución, los contingentes de la derecha –llamados así porque se sentaban a la derecha del recinto– fueron los monárquicos que defendían la autoridad tradicional y los conservadores que defendían, frente la marejada de la revolución, los valores, las leyes, las costumbres y los privilegios del Antiguo Régimen.
Por lo mismo, desde su nacimiento la derecha fue proclive a la defensa del nacionalismo y de la autoridad, así como de la religión y sus valores, parte esencial de las costumbres y los privilegios antiguos. A la confluencia de estos rasgos en una actitud, una ideología o un gobierno se le llama desde entonces derecha conservadora.
Pero hay también una derecha liberal, cuyo nacimiento histórico no está asociado a la conservación del Antiguo Régimen, sino precisamente a lo contrario, a la supresión de las trabas y opresiones del absolutismo en materia de libertades individuales, en particular las de expresión, asociación, tránsito y creencia, y las económicas, en particular las de comercio, propiedad y emprendimiento.
La libertad, ideal de la derecha liberal, vive en conflicto con la noción de conservar, proclive al quietismo nacionalista, al proteccionismo económico, al integrismo religioso y la autoridad sin contrapesos.
Conservadurismo y liberalismo se fundieron en un solo ideal político por el repudio liberal a los horrores de la violencia de la Francia Revolucionaria. Nadie plasmó esta fusión con más duradera elocuencia que un observador estremecido, Edmund Burke, en sus Reflections on the Revolution in France, un alegato enconado, a la vez por la Libertad y por la Autoridad
El conservadurismo no es parte constitutiva del credo liberal, sino una expresión del tradicionalismo y el rechazo al cambio, presentes en todas las sociedades, como puede constatarlo quien pase los ojos por la prensa mexicana de hoy tratando de identificar a las fuerzas que quieren conservar algo y a las que quieren liberalizar o cambiar algo.
Será un ejercicio extraño. Veremos fuerzas de izquierda empeñadas en conservar tantas cosas del antiguo régimen como las fuerzas conservadoras de la derecha. Y encontraremos sólo a un núcleo muy pequeño de la sociedad con una mente verdaderamente dispuesta al cambio. Con lo que podremos concluir, quizá, que hay mucha derecha conservadora en la izquierda de México y poca derecha liberal en la derecha.
06.15.08
El Che y la recreación del marxismo
Por Atilio A. Boron
Página/12. 14 de Junio de 2008.
Una de las mejores maneras de conmemorar el octogésimo aniversario del nacimiento del Che es recuperar una de sus facetas menos conocidas o, tal vez, la más olvidada: su papel como recreador del pensamiento marxista en clave latinoamericana. Desconocimiento u olvido explicable por la celebridad adquirida como “el guerrillero heroico”, valiente como el que más y a la vez noble y generoso como pocos con sus vencidos. Un hombre cuya absoluta coherencia entre ideas, valores y conductas lo convierte en un paradigma insuperable, especialmente en épocas como éstas, en las que la traición a los viejos ideales –o la desconexión entre lo que se piensa o dice y lo que se hace– ha adquirido proporciones escandalosas.
Como bien lo recordaba días pasados Miguel Barnet, este extraño guerrillero cargaba en su mochila la poesía de León Felipe y Pablo Neruda. En sus campamentos en la selva boliviana tenía más de un centenar de libros, muchos de los cuales eran verdaderas joyas del pensamiento social universal. No fue casual su capacidad para recibir críticamente algunas de las categorías del marxismo y para someter a implacable crítica la grotesca deformación que éste había sufrido a manos de la Academia de Ciencias de la URSS y sus insoportables manuales de “marxismo-leninismo”. Hay un paralelo entre Gramsci y el Che: ambos repudiaron las codificaciones “escolásticas” del marxismo. El primero, burlándose en su breve escrito a propósito de la Revolución Rusa, “La revolución contra El Capital”, de la interpretación canónica de El Capital del principal teórico de la Segunda Internacional: Karl Kautsky. El Che, haciendo lo propio con los “ladrillos soviéticos” que también decretaban la imposibilidad de la revolución en los países atrasados.
Tanto uno como el otro libraron una exitosa batalla contra el “economicismo” décadas antes de que algunos intelectuales, arrepentidos de sus pecados juveniles, renacieran como infecundos posmarxistas y “descubrieran” el determinismo economicista que, según ellos, condenaba irremisiblemente la teoría marxista al cementerio de las ideas. Carentes del talento y la audacia intelectual que les sobraban a Gramsci y el Che, se rindieron ante las caricaturas y en lugar de repensar creativamente al marxismo optaron por adherir a la ideología dominante de su tiempo.
Heredero de una noble tradición, de la cual José Carlos Mariátegui fue el gran precursor, el Che concebía al marxismo en sintonía con la Tesis Oncena de Marx: en vez de interpretar el mundo, de lo que se trata es de cambiarlo. Como Lenin, creía que “el marxismo no era un dogma sino una guía para la acción”. Por eso, si la teoría se daba de bruces con la realidad aquélla debía ser meticulosamente revisada. Si el eurocentrismo del marxismo originario no le hacía lugar a la revolución socialista en la periferia había que depurarlo de esos condicionamientos y, sin tirar al niño junto con el agua sucia de la bañera, recrear la teoría para dar cuenta del inédito desafío. Y si los “manuales” postulaban una visión etapista y mecanicista según la cual no podía haber revolución socialista sin que antes hubiera una revolución democrático-burguesa liderada por la burguesía nacional, lo que había que hacer era arrojar esos textos por la borda y repensar todo de nuevo. En esta operación el Che demostró, al igual que los grandes clásicos del pensamiento marxista, que la teoría no es un edificio acabado sino un emprendimiento en permanente revisión y reconstrucción, y que el abandono de ciertas proposiciones (y sus correlatos político-prácticos) y su reemplazo por otras puede hacerse sin necesariamente menoscabar el argumento central del marxismo, que revela el carácter insanablemente injusto, explotador y predatorio del capitalismo. Demostró también que el proyecto socialista trasciende el marco económico o el productivismo: que de lo que se trata es de crear un hombre y una mujer nuevos, una nueva cultura, una democracia participativa integral, un internacionalismo concreto y eficaz, basado en la solidaridad y el altruismo. Todo esto requiere de un sustento material, pero si esa apoyatura no sirve de fundamento para lo otro el proyecto socialista estará desahuciado antes de nacer.
El legado teórico del Che es inmenso y la tarea de recuperarlo recién ha empezado. Sus pesimistas apreciaciones sobre la escena internacional de su tiempo, dominada por la “coexistencia pacífica” proclamada por la URSS, fueron proféticas; su visión de que no se puede construir el socialismo “con la ayuda de las armas melladas que nos legara el capitalismo” es irrebatible a la luz de la experiencia reciente; sus análisis sobre la naturaleza incorregible y brutal del imperialismo se corroboran día a día, desde los “bombardeos humanitarios” de Bill Clinton hasta las torturas a niños y niñas iraquíes de 10 a 12 años definidos por Bush y su pandilla como “amenazas imperativas”, tal como lo expusiera Juan Gelman en este diario el pasado 12 de junio; igualmente preciso es su diagnóstico sobre la centralidad de la ideología cuando dice que “el capitalismo recurre a la fuerza pero además educa a la gente en el sistema” y lo viene haciendo desde hace quinientos años, con lo cual nos convoca a librar la “batalla de ideas” en todos los frentes. Y así podríamos seguir enumerando hitos de una reflexión teórica que no se detiene ante el saber establecido y prosigue incansable su marcha hacia horizontes de comprensión cada vez más profundos y abarcativos. Cuatro décadas después de su cobarde asesinato, el Che está más vivo que nunca.
06.11.08
Se llevan pesado
06.07.08
Desvelan restos del palacio de Moctezuma
EFE - 07/06/2008.
Bajo el Museo Nacional de las Culturas (MNC), en Ciudad de México, los arqueólogos han encontrado los restos del palacio del antiguo emperador de los aztecas, Moctezuma. Los expertos sospechaban de su presencia, ya que el centro de la capital mexicana fue erigido sobre los restos de la antigua Tenochitlán, desde donde el emperador dirigía el imperio azteca.
Los arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de México han aprovechado los trabajos de restauración del museo para echar un vistazo bajo los cimientos del edificio. Y han encontrado lo que esperaban: estructuras prehispánicas y coloniales que sirvieron como cimiento de construcciones posteriores, ha explicado Elsa Hernández Pons, responsable de los trabajos arqueológicos en el MNC.
“Basados en documentos históricos del siglo XVI, llegamos a la conclusión de que las paredes y cimientos prehispánicos que encontramos forman parte del conjunto habitacional conocido como las Casas Nuevas de Moctezuma, conformadas por cinco palacios intercomunicados, con grandes plataformas”, ha explicado la investigadora.
Entre los hallazgos destaca la llamada Casa denegrida, que formó parte de las Casas Nuevas, y fue llamada así por el color negro y la ausencia de luz que presenta. A este lugar se retiraba el emperador para meditar y reflexionar, ha explicado Hernández Pons.
La Casa denegrida
Los conquistadores describieron las grandes lajas irregulares de basalto negro que tuvo por suelo, y sobre las cuales se construyó el museo, como “una casa negra; un cuarto sin ventanas y pintado de negro”, ha explicado una nota emitida por el INAH.
Los investigadores también han encontrado cimentaciones de la época colonial en sus etapas temprana y tardía, pertenecientes a lo que fue la primera Casa de Moneda de América Latina del siglo XVI. De estos últimos resalta una pared que corresponde a la primera fachada del edificio del siglo XVI y se caracteriza por la reutilización de materiales prehispánicos al momento de su construcción, ha detallado la arqueóloga. De hecho, los académicos creen que las piedras empleadas para levantar ese muro formaron parte de algunas estructuras de las Casas Nuevas de Moctezuma.
El recinto que albergó al que era emperador azteca a la llegada de los españoles a México y donde despachó durante su mandato (de 1502 a 1520) ocupó originalmente toda la manzana que ahora componen tanto el MNC como el Palacio Nacional, sede del Gobierno.






