07.28.08
India: de la Madre Teresa a la Revolución Tecnológica
Por Joaquín Lavín, Centro de Políticas Públicas, Universidad del Desarrollo. Desde Nueva Delhi, Calcuta. India
El Mercurio. Reportajes. 27 de julio de 2008.
La ruta entre Delhi y Jaipur tiene sólo 250 kilómetros, pero nos demoramos más de siete horas. Es que la infraestructura vial es muy mala y el tráfico terrible. Además de eso se cruzan no sólo vacas, que deambulan por todos lados en la carretera y en la ciudad, sino también monos, jabalíes, y después camellos y hasta elefantes. Los cuarenta alumnos de la Universidad del Desarrollo que me acompañan están impactados. Por todo lo que significa este país de más de mil cien millones de habitantes. Pero sobre todo impresionan los contrastes. Partimos en la Universidad de Nehru en un seminario en que nos hablan de la segunda economía que más crece en el mundo después de China y de lo que significa India como poder emergente, pero después salimos a la ciudad y vemos cómo al caer la noche cientos de personas buscan un lugar para dormir en la calle, en los puentes y en los bandejones de las avenidas, y no cuesta nada imaginarse a la Madre Teresa recogiendo a los más pobres de entre los pobres pocos años atrás en esta misma Calcuta (hoy Kolkata) que ahora estamos visitando. Aquí convive una economía que vive un boom, con 300 millones de personas que tienen que arreglárselas con menos de quince mil pesos chilenos al mes. La magia de la India está en eso. En su diversidad. En que la tierra del Taj Mahal, de los maharajás, de los encantadores de serpientes y de los que creen en 33 millones de dioses y en 88 millones de reencarnaciones diferentes, es también hoy el país de la alta tecnología, de los call centers, de los científicos que están diseñando el auto más barato del mundo (el Tata Nano, que costará sólo dos mil dólares) y de los tres millones de profesionales de primer nivel que egresan todos los años de la universidad.
Las costumbres son también tan distintas. No es sólo que el Mc Donald’s no venda sus tradicionales hamburguesas porque la vaca sigue siendo “sagrada”. Nuestro guía, Vinay Sharma, nos cuenta que su hermana, que ejerce como doctora en un hospital de Delhi, conoció a su marido recién el 3 de diciembre pasado, el mismo día en que se casó, y que están felices. Y el guía del otro bus está contento porque luego de perder a su padre y hacerse cargo de la familia, logró casar a sus dos hermanas pagando una dote de quince mil dólares en cada caso. Pero la modernidad también se abre paso. Bollywood, como se le llama a la industria fílmica india con sede en Mumbay, produce mil películas al año (casi todas románticas, aunque sin besos), superando a las ochocientas que produce Holly-wood. Habladas en hindi y con subtítulos en inglés están invadiendo el mundo y comienzan a llegar a Chile. Nos dicen que la influencia de la India no será sólo económica, sino también cultural. Está por verse.
CSAV:
En el moderno barrio de Gurgaw, en las afueras de Delhi, están las oficinas de la Compañía Sudamericana de Vapores. Cuesta creer que en el corazón de la revolución tecnológica esté una empresa chilena. Con 600 personas trabajando en India, todos profesionales, se ha transformado en la empresa chilena más global. Además del country-manager, nos recibe el ingeniero Rodrigo Bizama, quien aprovecha de contar qué significa para un chileno vivir en Delhi (no hay más de cien compatriotas en toda la India).
La que es hoy la decimosexta naviera del mundo tiene a 400 ingenieros y diplomados en tecnologías de la información, dedicados a través del computador a realizar trabajos para la empresa en todo el globo, como, por ejemplo, la decisión de cómo cargar un buque: qué contenedores van primero y cuáles después.
La pregunta de por qué se instalaron en India tiene una respuesta muy clara que se puede aplicar a todas las compañías internacionales que están haciendo de este país su centro de operaciones:
1. Porque hablan inglés, el idioma de los negocios en todo el mundo.
2. Por su nivel de educación: se gradúan 500 mil ingenieros al año.
3. Por los bajos costos: esos ingenieros recién egresados ganan 500 dólares mensuales.
4. Por su infraestructura de telecomunicaciones y la velocidad de la banda ancha.
5. Por el horario: el día de India es noche en Estados Unidos. Esto permite aplicar el modelo 24/7: veinticuatro horas al día, siete días a la semana, sin parar nunca.
La pregunta que viene: ¿Cuál será la gran potencia del mundo del futuro? ¿China? ¿India? ¿o Chindia?
Población: hoy China tiene mil cuatrocientos millones de habitantes e India mil cien. Pero mientras en China existe la política del hijo único, en India la natalidad entre las mujeres pobres alcanza a tres y medio hijos. Por eso es sólo cosa de tiempo para que India sea el país más poblado.
Sistema político: mientras en China no hay democracia y subsiste el sistema de partido único, India constituye la democracia más grande del mundo con 500 millones de personas votando en las elecciones.
La gran diferencia: la ventaja competitiva de China está en los productos manufacturados que ocupan mano de obra barata y se venden masivamente en el mundo. En cambio, India se ha especializado en la parte de arriba de la cadena de valor, en la ciencia y las tecnologías de la información. Esto puede hacer una diferencia hacia el futuro.
Chindia: por hablar inglés y por compartir la democracia como sistema político, India aparece hoy como aliado natural de Estados Unidos. Pero, de mantenerse los actuales ritmos de crecimiento, tanto China como India superarán a Estados Unidos como potencia económica en la primera mitad del siglo 21.
Tanto China como India superarán a Estados Unidos como potencia económica en la primera mitad del siglo 21.
Las mil caras de la pobreza:
25% de los pobres del mundo viven en la India
En la llamada “Mother House” se respira paz. Es el cuartel general de las Hermanas de la Caridad y el lugar en que está la tumba de la Madre Teresa. Los zapatos hay que dejarlos afuera en señal de respeto y el sacerdote celebra descalzo. En las iglesias el altar es bajo y el cura permanece sentado sobre un piso durante toda la misa, en posición hindú. Sólo se levanta para dar la comunión.
Aunque Calcuta y la India son conocidas en el mundo en gran parte por la labor de la Madre Teresa, a veces da la sensación de que no quisieran hablar de ella. En parte es, se nos dijo, porque la ven como representante de una minoría (hay apenas 3% de católicos), y también porque les recuerda la cara fea: la cara de la pobreza.
Nos explican que la gente que duerme en la calle no es que no tenga casa, sino que son de los campos y vienen a las ciudades a trabajar. Ganan 100 rupias diarias (poco más de mil pesos chilenos), y subsisten con 20 rupias comiendo muy barato y durmiendo en los bandejones porque el calor lo permite. Todo lo que ahorran lo envían a su familia. Y así muchos duermen dentro del taxi en que trabajan o arriba de su rickshaw. Calcuta es la única ciudad en que se permite que los rickshaws sean a tracción humana, como una forma de dar trabajo. En el resto del país son triciclos. Los trabajadores de la construcción instalan sus carpas bajo los andamios, y viven ahí con sus familias hasta que el edificio esté terminado.
Más allá de lo que se diga, la realidad de la miseria se ve en todas partes. Una de cada cuatro personas que están bajo la línea de pobreza en el mundo viven en la India.
Aunque Calcuta y la India son conocidas en el mundo en gran parte por la labor de la Madre Teresa, a veces da la sensación de que no quisieran hablar de ella.
La reencarnación y los matrimonios arreglados
Estamos en el mes de Shiva, uno de los tres grandes dioses hindúes. En las calles, miles de personas vestidas de naranja y con colgantes de guirnaldas recorren kilómetros en peregrinación. Aquí la religiosidad se vive y se nota en todas partes. Para ser un país de más de mil millones de habitantes, puede decirse que en India casi no hay delincuencia. Los robos son pocos y ningún turista siente miedo en la calle. La pobreza también se vive con resignación. Detrás de todo esto está el hinduismo y la creencia en la reencarnación. Los hindúes creen en el karma y el destino. El pensar que las buenas acciones de hoy se reflejarán en una mejor próxima vida, y que lo que pasa hoy no puede ser cambiado porque está determinado por mi comportamiento en la vida pasada, le da un sentido de estabilidad al día a día.
Por eso muchos dicen que la religión actúa como regulador social, permitiendo que una democracia con tanta pobreza y desigualdad viva en paz.
Pese a que los matrimonios por amor están aumentando en las nuevas generaciones, la gran mayoría de las bodas, aún entre profesionales, siguen siendo arregladas por los padres. El papá de la novia debe pagar una dote y después del matrimonio con un novio que conoció el día de su boda ella se va a vivir a la casa de los padres de él. Casi no hay divorcio. Un chileno nos explica que es tan fuerte la separación entre sexos que para esos dos jóvenes la persona designada por sus padres es su primera pareja social, sexual y de amistad. Y están felices.
Potencia emergente: Una clase media de 300 millones de personas impulsa la economía
Las cifras no mienten. India crece como loca. Aunque la economía de mercado en la India partió bastantes años después que en China, los cambios ya se notan:
Diez millones de celulares nuevos al mes. Las tarifas de llamadas son también las más bajas del globo.
Un millón de autos entra a la circulación cada año provocando la mayor congestión urbana del mundo. En las calles coexisten las bicicletas, los rickshaws, los tuc-tuc (taxi-motos de tres ruedas), los autos (entre los que destacan los Maruti que también se venden en Chile) y los buses repletos. Nuestros alumnos dicen que el sistema de transporte es peor que el Transantiago.
El crecimiento económico promedio de 8.5% hará que en quince años India sea ya la tercera economía del mundo y que más adelante termine siendo superada sólo por China. Ya hay setenta mil millonarios y algunas docenas de billonarios, entre los que están empresarios como Ambani, Mittal y nuestro conocido Tata.
El principal cambio es el nacimiento de una gigantesca clase media, de 300 millones de personas, que está impulsando el consumo, especialmente en las áreas del retail y de servicios financieros. La población joven está occidentalizada y gastadora.
Aló desde Calcuta
Miles de jóvenes atienden el teléfono en inglés imitando los acentos de Australia, Inglaterra y Estados Unidos.
La industria de los “call-centers” está dando trabajo a miles de jóvenes, que destinan tres o cuatro horas diarias a contestar llamados telefónicos de diversos países del mundo. El único requisito es que el joven, que gana 10 mil rupias mensuales por este trabajo part-time (equivalente a cien mil pesos chilenos, nada mal para la India), sepa inglés y asista a un pequeño curso de capacitación, en que además se les entrena en diferentes acentos, ya que parten respondiendo llamados de Australia, luego de Inglaterra, para terminar en la noche de la India recibiendo los llamados de EE.UU.
Nos llama la atención que una joven tiene al lado, en una pizarra, anotados los “nick names” (apodos) que utiliza dependiendo del lugar que la llamen. Si es Australia levanta el teléfono identificándose como Olivia, y si es de Estados Unidos, como Jackie. Un poco más sofisticados son los centros que prestan servicios médicos y legales. Por ejemplo, un médico en un hospital de Estados Unidos garabatea el diagnóstico a mano al caer la noche. Se envía por mail a la India y al otro día temprano ya lo tiene escrito a máquina y pasado a la ficha médica. Lo mismo pasa con la redacción de contratos legales y con la gran mayoría de todas las traducciones al inglés que se hacen en el mundo.
Se trabaja día y noche con sistema de turnos. Eso explica para nosotros la sorprendente congestión a las 4 de la mañana en las calles de Bangalore al producirse el cambio de turno.
07.22.08
Alemanes encuentran pista olímpica donde corrió carro de Nerón
Por Daniel Flynn. Reuters. 22 de julio de 2008.
ATENAS (Reuters) – Arqueólogos alemanes creen haber descubierto la antigua pista de carrera de caballos en la que el emperador romano Nerón fue coronado ganador, tras sobornar a las autoridades de los Juegos Olímpicos para que la fecha de disputa se adecuara a sus necesidades.
La ubicación de la pista de carrera era uno de los únicos misterios que quedaban de Olimpia, el sitio sagrado donde los griegos crearon los Juegos Olímpicos en el siglo VIII AC.
La pista de un kilómetro de largo, la mayor estructura de la Olimpia antigua, estuvo perdida durante más de 1.600 años, desde que el emperador cristiano Teodosio abolió los Juegos por su pasado pagano.
“A través de una investigación geomagnética (…) encontramos las primeras indicaciones claras de la ubicación del hipódromo,” dijo Norbert Muller, de la Universidad Johannes Gutenburg, que ayudó a financiar la investigación, en un comunicado enviado a Reuters.
Equipos de arqueólogos alemanes realizan excavaciones en Olimpia desde 1875, pero la pista de carrera de caballos había quedado escondida debajo de varios metros de cieno en la orilla del río Alfeios.
En el siglo II, el escritor Pausanias dijo que la pista estaba ubicada al este del santuario olímpico, detallando su inusual mecanismo de partida y los peligros para quienes manejaban los carruajes, que solían lastimarse en su pronunciada curva.
En mayo, investigadores alemanes liderados por Muller y Reinhard Senff, del Instituto Arqueológico de Alemania en Atenas, exploraron la planicie con métodos geomagnéticos modernos por primera vez.
Tras recopilar la información, descubrieron una estructura larga y rectangular que coincidía con la descripción que las antiguas fuentes hicieron de la pista, dijo el comunicado
Nerón, un cruel y caprichoso emperador que en las primeras biografías romanas fue retratado tocando la lira mientras la ciudad se incendiaba, rompió con la tradición en el año 67 AC al participar de los Juegos Olímpicos.
Amante de la cultura griega, Nerón sobornó a las autoridades olímpicas para que posterguen los Juegos por dos años, de manera que coincidieran con su gira por Grecia.
El emperador, quien ordenó la ejecución de su propia madre, participó en la carrera de cuatro carruajes de caballos con un equipo de 10 corceles y fue coronado ganador, a pesar de que se cayó de su carro.
(Editado en español por Javier Leira)
07.21.08
“No hay tanta globalización para justificar tanta histeria”
Por Lluís Amiguet. La Vanguardia ─ 21/07/2008
Pankaj Ghemawat, analista de la globalización, doctor en Harvard y profesor del IESE
Tengo 48 años: cada vez confío más en que los jóvenes mejorarán la Tierra. Nací en Jodhpur: emporio globalizador. Tengo una hija de 13 años: es la que me da fe en la juventud. Soy un humanista. Temo que los políticos frenen la globalización con neoproteccionismo electoralista
¿Nos globalizamos tanto como creemos?
Ni mucho menos. Pese a que todos pensamos, según las encuestas, que el mundo está muy globalizado, lo cierto es que la proporción globalizada de nuestra actividad económica apenas llega al 10%.
Pero ¿y las multinacionales y mercados globales, la migración, el turismo…?
Pues bien, si sumamos toda esa actividad económica y la comparamos con los intercambios dentro de nuestras fronteras, en realidad el porcentaje globalizado – insisto- no llega al 10%.
¿Y el comercio mundial?
La proporción entre el comercio mundial y los PIB es algo mayor – el 27%-, pero deberíamos revisarla más adelante a la baja, porque ahora está hinchada por la reciente inflación de los productos básicos.
Precisamente hay quien culpa a la dichosa globalización de la crisis actual.
Los datos demuestran que las crisis de hoy no son más intensas que las de antaño. Se culpa a la globalización de la contaminación global de la banca por las hipotecas subprime, pero mire cifras: las pérdidas que las hipotecas subprime han causado, por ejemplo, a los bancos suizos no son mayores que las que les causó su propia crisis hipotecaria nacional hace quince años.
También se dice que la crisis frenará el proceso de globalización.
Es lo mismo que se dijo del 11-S, y al final no ha sido así. El precio del petróleo tampoco detendrá la globalización, pero tal vez la redirija. Por ejemplo: hay negocios que no sólo deben ser rentables en estos duros tiempos, sino que, además, ahora tienen que responder a la presión pública y reducir emisiones y consumo energético.
¿La crisis hará caer a los gobiernos en el proteccionismo y la antiinmigración?
La inepcia de los políticos es lo que me preocupa. Recuerde que, tras la crisis de 1929, EE. UU. adoptó medidas proteccionistas que frenaron la globalización y el libre comercio y crearon pobreza. Por eso estudio la globalización, para explicar que este libre comercio es un mecanismo muy frágil que puede detenerse. Y debemos defenderlo.
¿En España estamos muy globalizados?
El 89% de su actividad económica todavía se está desarrollando dentro de sus fronteras y sólo el 11% fuera. Y en no ser globalizada es precisamente en lo que “Spain is not different”: el 90% de las inversiones fijas de todo el planeta siguen siendo nacionales.
Entonces, ¿por qué nos pasamos la vida elogiando o denostando la globalización?
Porque al ser humano le resultan fascinantes las ideas extremas, aunque la realidad sea compleja, gris, llena de matices. Y esa realidad es que las fronteras aún existen y aún importan. No hay tanta globalización para justificar tanta histeria y globalsandez.
Pues la idea de globalización vende.
Mucho. En la Biblioteca del Congreso de EE. UU. consta que durante la década de los noventa se publicaron en todo el mundo 500 libros sobre el asunto. Y entre el 2000 y el 2004, vieron la luz más de 4.000.
¿Y las telecomunicaciones? ¿Internet?
Mire datos: sólo el 2% de las llamadas telefónicas son internacionales y los bytes transnacionales en internet apenas son el 20%.
Entonces, ¿en qué fase estamos?
Yo a nuestra situación la denomino semiglobalización, dentro de un proceso largo y complejo de globalización que para mí sólo es un marco de referencia, que empezó hace doscientos años y que experimenta avances paulatinos y retrocesos, como el que se produjo después de la crisis de 1929.
¿Y Fukuyama, con su democracia global; Friedman, con su mundo plano, y Levvit, con su convergencia planetaria de los gustos? ¿Están todos equivocados?
Venden libros, y eso requiere ideas arriesgadas que no suelen contrastar con datos. Además, dan argumentos para la polémica fácil: la globalización – piensan unos- acabará con las guerras y creará riqueza, mientras que otros lamentan que el planeta entero acabe comiendo la misma comida rápida.
¿Y la realidad?
Es que el mundo no está ni mucho menos tan interconectado: las distancias – no sólo las geográficas- aún cuentan.
Y las culturales; los idiomas.
Se supone que todos acabaremos hablando un inglés planetario que nos conducirá a una cultura única. ¡Pues no!: comparemos las listas de programas más vistos del Reino Unido: ¡sólo hay dos programas americanos en ellas! ¿Lo ve? No basta con hablar el mismo idioma para tener la misma cultura.
A muchos les da miedo que su cultura acabe engullida por otras mayores.
Es un miedo basado en la ignorancia: una identidad cultural puede ser múltiple. La cultura de un país no se construye excluyendo lenguas y culturas, sino compartiéndolas. Lo demuestra el Nobel Amartya Sen con su concepto de “identidad múltiple”.
¿Una cultura no debe buscar pureza?
Yo nací en India, me eduqué en EE. UU. y ahora vivo en España, en Catalunya: soy hindú y estadounidense y me siento también español y catalán, y me encanta vivir en Barcelona. Y cada día, la verdad, veo más ventajas en tener muchas identidades culturales.
¿Tener muchas lenguas y culturas no debilita la propia?
Todas son propias y cuantas más tienes, más las fortaleces.
07.19.08
Esta ley perjudica a mi cliente
Por Pablo Ximénez de Sandoval. El País (España). 18/07/2008
Los ‘lobbies’ influyen en política para modificar las normas – A diferencia de EE UU y la UE, en España aún no están regulados, lo que les hace oscuros y sospechosos
A veces no es fácil invertir 850 millones de euros. Corría el año 2005 cuando cuatro grandes empresas intentaban gastarse esa cantidad de dinero en parques eólicos en la Terra Alta de Tarragona. Cuando no les ponía trabas Red Eléctrica, era el Ministerio de Industria, y, si no, eran problemas con la Generalitat.
“Llevaban nueve años intentándolo cuando acudieron a nosotros desesperados”, cuenta Agustín de Uribe-Salazar. Su empresa de relaciones públicas, Gabinete Uribe, proporciona servicios de lobby. “Durante un año nos reunimos con todo el que tenía algo que ver con el tema. Pusimos a nuestro favor a Ecologistas en Acción, a Greenpeace y a los ayuntamientos. Al final, conseguimos la declaración de utilidad pública, por la cual se pueden expropiar los terrenos por los que pasan las líneas eléctricas. Con eso, ya puedes empezar a construir, que es lo que se está haciendo ahora mismo”.
Una actuación de libro. Pasa todos los días, en todos los niveles del poder, desde la Terra Alta hasta el palacio de la Moncloa. Nadie que no esté en política lo sabe, porque no tiene regulación ni publicidad, y cualquier información al respecto despide olor a corrupción. Pero la realidad es que “desde el mismo momento en que un ministro anuncia que quiere regular algo, se ponen en marcha todos los grupos de presión de ese sector”, como asegura Alfonso López, director de Reti España, una empresa de lobby con origen en Italia. Su página web no deja lugar a dudas de su entorno de trabajo; recibe con una foto del Congreso de los Diputados.
La acción de los grupos de influencia es paralela a la tramitación de las leyes que les afectan. Su objetivo es que no les perjudiquen y, si es posible, que les beneficien. Primero, asegurarse de que el poder está informado hasta el último detalle de la posición de su cliente, y la comprende. Segundo, llevar el asunto a su terreno.
En cada una de las etapas del proceso legislativo (ministerio-Consejo de Ministros-Congreso-Senado-Congreso-BOE) se puede influir de alguna manera. Pero es en el Congreso donde la presión es más evidente. “Normalmente, una multinacional te contrata desde la etapa de borrador del proyecto, para monitorizar todo el proceso”, explica Alfonso López. “Lo más difícil es influir en el borrador del plan, porque eso lo hacen los técnicos de los ministerios”, continúa López. “Pero en el Congreso, sobre todo en situación de minoría parlamentaria, es más sencillo. El grupo mayoritario necesita a otros para sacar las leyes adelante, y tiene que negociar”. Por tanto, la situación parlamentaria surgida del 9-M es una mina.
Cuando se pide un ejemplo concreto de la influencia de los lobbies, varias fuentes coinciden en citar como “paradigmático” el caso de la nueva Ley del Medicamento que se aprobó en 2006. En aquella ley se regularon por vez primera los genéricos, y la industria farmacéutica hizo una potente campaña en la prensa, y en el Congreso, para que todo el mundo supiera que sus ingresos iban a sufrir injustamente.
Julián Zabala, director de comunicación de Farmaindustria, uno de los principales grupos de presión afectados por aquella ley, explica que “los primeros borradores tenían medidas muy agresivas para contener el gasto farmacéutico”. El sector pensaba que eran “eficaces a corto plazo, pero cercenaban la viabilidad de la industria farmacéutica en el medio y largo plazo”. Con menos ingresos, según sus argumentos, habría menos investigación. El lobby “trató de matizar esas medidas para que fuese menos traumático”.
Como grupo de influencia, “nuestra obligación es, primero, que se nos escuche, y después, que se nos tenga en cuenta”, dice Zabala. “Tenemos una relación intensa y continua con todas las administraciones”. Farmaindustria está atenta “a la Ley del Medicamento tanto como a una circular de una consejería de Sanidad”.
Durante la tramitación de aquella ley, Farmaindustria acudió a “muchas, muchas, muchas reuniones”, recuerda Zabala. “Si la ley duró un año, que son 50 semanas, pues serían 100 reuniones”. Su presidente fue invitado a hablar en la Comisión de Sanidad del Congreso para exponer su posición. Fue uno de más de una docena de expertos y representantes de distintos grupos de presión que acudieron a esa comisión a informar a los diputados.
En la empresa de Alfonso López citan una frase atribuida a John F. Kennedy: “Los lobbistas me hacen entender un problema en 10 minutos, mientras que mis colaboradores tardan tres días”. A decir verdad, es una actividad bien valorada por los políticos. El caso de las leyes sanitarias es paradigmático, porque es un mundo muy técnico donde los diputados y senadores no tienen por qué conocer a fondo aquello sobre lo que legislan. Una veterana en leyes sanitarias, la senadora Rosa Nuria Aleixandre, de CiU, ha visto de todo. Ella es especialista en biomedicina, y afirma que “los lobbies son buenísimos si tienen delante profesionales, pero son peligrosos si a quien tienen es a alguien que no sabe de lo que legisla”.
Aleixandre se declara a favor de que los despachos de influencias “tengan voz en las instituciones”. Y rechaza cualquier posibilidad de que industrias tan potentes como las de su ámbito puedan llegar a corromper con su presión a los políticos con los que tratan. “A un legislador es muy difícil comprarlo, porque no hay que comprar a un hombre, sino a un partido entero [para que vote algo determinado]. Puede haber un corrupto, pero no hay formaciones corruptas”. En cualquiera de las leyes en las que ha participado Aleixandre, “el mínimo” es reunirse con cinco grupos, y “lo normal” es que sean una docena. “A favor y en contra, que es lo bueno”.
Contactar con un diputado o senador es relativamente fácil (haga la prueba, llame a la centralita). “Lo difícil es lograr implicar a ese político en tus ideas y en la forma de ver las cosas de tu cliente”, dice López. Explica que ellos lo hacen todo por escrito: “Se contacta con el diputado o senador [que va a llevar la ley que te interesa] y se solicita una reunión formal. Por escrito, se le dice a quién representas y cuáles son tus intereses. Tiene que llegar a la cita sabiendo todo sobre ti. Esa primera reunión sirve para conocer su posición a priori y que él conozca la tuya. Después, él la contrastará con su partido. Entonces, se convoca a una segunda reunión”, para ver si ha cambiado algo.
“En esas citas, yo le digo los problemas que puede causar lo que esté haciendo y le presento un position paper con la opinión de mi cliente”, añade Uribe. El objetivo es salir de ahí con la seguridad de que el diputado entiende de qué manera afecta al cliente la ley que tiene entre manos.
Para un lobby, “hay tres situaciones ideales” en el Parlamento para modificar las leyes a su favor, explica Alfonso López. “Lo ideal es, obviamente, contar con el partido el Gobierno, que ahora es el PSOE. La segunda mejor situación es contar con el apoyo de todos los posibles aliados de los socialistas, lo que le obligaría a tomar esa posición. La tercera mejor opción es conseguir poner de acuerdo al PP y todos los demás y dejar solo al PSOE, que por no quedarse en esa situación acabará negociando. Pero esto es muy difícil, debido a las diferencias ideológicas que hay dentro de la oposición”.
Un ejemplo de esa “tercera mejor opción” sería cuando, en la Ley de Igualdad de 2007, los padres de bebés prematuros hicieron presión para que la ley ampliara el periodo de baja por maternidad en los casos de prematuros. Consiguieron que varios grupos presentaran enmiendas en ese sentido en el Senado. El PSOE se oponía porque era un gasto extra para la Seguridad Social con el que no contaban. Pero los familiares de prematuros pusieron de acuerdo a todos los demás grupos, y los socialistas, aislados, se vieron forzados a aceptarlo.
Agustín de Uribe-Salazar lleva 40 años en el mundo de las relaciones públicas profesionales. Alfonso López, periodista de formación, dirige Reti en España desde hace tres años. Ambos definen el lobby de forma parecida: “Lobby es la actuación transparente ante el legislativo o el ejecutivo para defender un sector o una empresa de aquellas legislaciones que pueden ser nocivas para ese sector o empresa”, dice Uribe. “Lobby es toda actuación transparente encaminada a influir en la toma de decisiones o formulación de políticas por parte de la Administración y los poderes públicos”, dice López. “El logro del lobby es conseguir una actuación política a favor de tu cliente”.
Muchos actores entran en esta definición. Desde la industria farmacéutica hasta Greenpeace, desde el departamento de Relaciones Institucionales de cualquier empresa hasta una asociación de familias numerosas. Y, por supuesto, cualquiera que contrata los servicios de profesionales como Uribe o López. Ambos se definen abiertamente como lobbistas, algo que no es habitual debido a las connotaciones negativas de esta palabra. Lo normal es esconderse como asesor de comunicación o, más moderno, political advisor.
La Real Academia Española acepta lobby y lo define como “grupo de personas influyentes, organizado para presionar en favor de determinados intereses”. En su segunda acepción es “vestíbulo”. Ése es el origen de la palabra en inglés. Los lobbistas eran, literalmente, los del lobby, es decir, los que esperaban en el vestíbulo del Parlamento para abordar a los políticos.
Los dos profesionales consultados insisten mucho en una palabra: transparencia. Sin embargo, para la sociedad son invisibles. En Estados Unidos, su actividad se entremezcla públicamente con la parlamentaria. Los medios informan con naturalidad de quién se reúne con quién y para qué. Pero en España no hay ninguna regulación de esta actividad. Sólo se puede hablar de una regulación negativa, en tanto que están tipificadas como delito situaciones extremas como las amenazas, los sobornos o el tráfico de influencias. Pero la actividad como tal, que nada tiene que ver con estos supuestos, no está regulada.
¿Por qué existen esas connotaciones de corrupción, incluso en la definición académica de cabildeo? “Históricamente, ha habido un error de confundir la compraventa de voluntades con la actividad de lobby, transparente y profesional”, asegura Uribe. Para López, el problema es que “en España ha funcionado mucho la figura del conseguidor. Es el tipo que, por haber ocupado un cargo político, tiene ciertos accesos y amistades, y llama en plan ‘hola Pepe, oye, te mando un amigo, lo tienes ahí en la puerta del Congreso, atiéndele, por favor”. López se pone del hígado cuando los describe -”Acaban en la cárcel por tráfico de influencias”-. Es exactamente el perfil con el que los lobbistas no quieren ser confundidos para nada.
En España no es extraño que antiguos políticos, por su conocimiento de los resortes del sistema, acaben trabajando para estos despachos de influencia. El caso reciente más conocido es el de David Taguas, ex director de la Oficina Económica de La Moncloa, que ha fichado como presidente de Seopan, el lobby de los constructores. Taguas defenderá a este sector sentado frente a personas que hace seis meses eran sus colaboradores o subordinados. La ex directora general de Seguros, Pilar González de Frutos, pasó directamente de ese puesto a dirigir la patronal de las aseguradoras, Unespa.
La Comisión Europea ha puesto en marcha este año un registro voluntario de lobbistas en Bruselas, para que pongan por escrito quiénes son y a quién representan. Para dar una idea de la amplitud de la palabra, el primero en inscribirse fue Telefónica.
Uribe está inscrito en el registro de Bruselas. En la sede de la UE cualquiera puede saber quién es él y qué pinta allí. Pero en el Congreso de los Diputados o en el Parlamento de Cataluña tiene que entrar como “visita” del diputado al que va a ver, con una pegatina anónima en la solapa. “Yo lo que quiero es un registro y una acreditación, como los periodistas”, dice Uribe.
En el Congreso, los cronistas acreditados están en una base de datos. Se mueven por el edificio identificados con una tarjeta donde pone su nombre y el medio para el que trabajan. El sueño de los lobbistas españoles. Ellos también están allí, pero son invisibles. Eso, opinan, contribuye a hacerlos sospechosos. Uribe insiste en que “el lobbista es otro profesional más en las Cortes. El objetivo de los periodistas es informar al público de lo que pasa allí, y el nuestro informar a los políticos de los efectos de las leyes para su cliente”.
Los grupos de presión existen. Influyen en los Gobiernos y en las leyes. Admitido esto, cuanta más transparencia y más profesionalidad, mejor. Alfonso López lo expone así de crudo: “La actividad de lobby es un intangible de las empresas, pero básico en la gestión. Si alguien lo rechaza o le parece algo negativo, debe saber que al otro lado hay competidores suyos que lo están haciendo”.
07.17.08
Hay que gobernar la globalización
Por Nicolás Sartorius. El País (España). 17 de Julio de 2008.
Deberían crearse grandes áreas con democracia, libertad comercial y cohesión social que ganasen terreno a la ’selva’. Una podría estar formada por la Unión Europea, Estados Unidos y América Latina
Cuando los retos y los problemas son globales y los instrumentos para resolverlos son, en esencia, nacionales, su solución es inviable. Si añadimos que mientras las grandes finanzas y multinacionales operan en mercados mundiales, los poderes políticos lo hacen en sus respectivas soberanías, el gobierno del interés general está en precario y, en ocasiones, como la actual, se alcanzan situaciones de desorden. Lo estamos viendo con la crisis financiera ocasionada por las primas basura de Estados Unidos; con la subida espectacular de los precios de los alimentos provocada por múltiples factores, entre ellos, la especulación; los efectos de un cambio climático que nadie es capaz de afrontar en coordinación; la crisis de la energía que golpea al conjunto del sistema, o unos flujos migratorios, cuyo origen radica en las brutales diferencias de desarrollo, y ante los que hace frente cada país como puede, en ocasiones, chocando con los derechos humanos.
Sería ingenuo pretender que pudiésemos contar con un “gobierno mundial” democrático. Ni la ONU, el FMI, el Banco Mundial ni la OMC cumplen ese papel, aunque intenten intervenir, a veces de forma equivocada, para paliar los efectos de la carencia de normas con alcance global. Lo que sí sería factible es ir creando grandes áreas de gobernanza democrática, con libertad comercial y cohesión social, que vayan ganando terreno a la selva en que se ha convertido el mundo económico internacional. Parece que se nos ha olvidado que hubo una época en que, a nivel del Estado nación, imperaba el “dejar hacer, dejar pasar, pues el mundo caminaba por sí mismo”, y ello condujo a conflictos sociales internos y guerras externas. Se comprendió que era necesaria una cierta dosis de intervención de los poderes públicos para corregir los graves desbarajustes que producía el mercado dejado a su libérrima inclinación. Ese fue el gran pacto social y político de la posguerra europea.
En efecto, una parte de Europa comprendió que era necesario unirse no sólo para ser relevante en un mundo interdependiente o evitar los desastres de las guerras, sino porque la única manera de gobernar la globalización es por medio de amplias integraciones en base a instituciones democráticas, libertad de factores de producción y cohesión social. Un ejemplo de cómo se puede abordar la gran cuestión de la gobernanza de la globalización en un espacio determinado que comprende ya a 500 millones de personas. Un gobierno todavía incompleto, pues le falta rematar aspectos políticos, pero que supone un éxito sin precedentes.
Ahora bien, la existencia de la Unión Europea no resuelve los problemas de la administración de lo global. Como resulta una peligrosa quimera creer que una superpotencia -Estados Unidos- podía poner orden en este convulso mundo. A lo que ha conducido esta pretensión es a que Estados Unidos se haya transformado de una parte esencial de la solución en una parte del problema general. Hemos asistido, así, al fracaso de la arrogancia de resolver los problemas por vía unilateral, si bien no hemos podido levantar un eficaz sistema multilateral. La conclusión es que la sociedad de la globalización está sin gobierno y, en consecuencia, todo desarreglo, disfunción, especulación, trapacería o violencia puede encontrar su asiento sin mayor impedimento.
Decíamos antes que pretender hoy un gobierno mundial es utópico. Crear espacios concéntricos de gobernanza ordenada que se puedan coordinar para establecer reglas comunes no lo es. La UE tiene, prima facie, una proyección y dos fronteras. La gran proyección de Europa han sido las Américas, la del Norte y la del Sur. Los europeos nos hemos prolongado en el continente americano y se ha creado un área de lenguas, de cultura, de sistemas políticos y valores, en lo esencial, comunes. Sin embargo, la situación económica y social de una de las Américas se ha quedado atrasada. Debería ser del interés de la UE y de Estados Unidos contribuir a corregir esta grave disfunción, en beneficio de los ciudadanos latinoamericanos y de nuestros intereses estratégicos. El método que ha resultado eficaz es conocido. Junto a los acuerdos de libre comercio, son imprescindibles instrumentos de cohesión social como los fondos de convergencia, para facilitar infraestructuras físicas y educativas que permitan un crecimiento sostenido. Únicamente con tratados comerciales bilaterales o colectivos, siempre desiguales, no se garantiza el crecimiento a largo plazo. El problema es que en América Latina no existen los países “contribuyentes netos” que sí existían en Europa y, en consecuencia, la UE, junto con otros actores relevantes, podría convertirse en ese factor exógeno capaz de trasvasar fondos que permitan a esas economías ir convergiendo con las más avanzadas. En el caso de Europa, fue una magnífica operación tanto para los contribuyentes como para los receptores; de lo contrario, pagaremos el precio de la “no cohesión”.
España, junto con la UE, debería privilegiar un gran proyecto hacia el continente americano que podría dar, como resultado, la creación de un área euroamericana de democracia, apertura comercial y cohesión social con gran peso en la gobernanza global. Un nuevo consenso entre las dos orillas del Atlántico, basado en intereses y valores comunes que equilibrase el actual deslizamiento del eje de la hegemonía hacia el Pacífico. Un buen momento para lanzar una iniciativa potente sería la presidencia española de la UE. No es, desde luego, fácil, como no lo fue en Europa. Es una cuestión de clarividencia, de voluntad política y de liderazgo.
Pero también tenemos dos fronteras, en el Este y en el Sur. La UE, encabezada por Alemania, ha abordado los problemas del este europeo por medio de la última ampliación y los fondos que empiezan a fluir hacia esos países. En el Sur tenemos el Mediterráneo, y detrás, África. En el Mare Nostrum está en marcha el nuevo impulso al proceso de Barcelona -Unión para el Mediterráneo-, a iniciativa del presidente francés, con la legítima intención de liderar el proceso. El reto es ambicioso y los obstáculos todavía grandes: infraestructuras, medio ambiente, energía, seguridad, etcétera. Los obstáculos: conflicto palestino-israelí, Irak, el Sáhara, la integración de Turquía, Líbano, Siria, etcétera. Todos los grandes problemas europeos tienen aquí su proyección, y Francia ha visto, con razón, que convendría hacer en el Mediterráneo una operación similar a la del Este en otras condiciones. A España le interesa este proceso y debería apostar fuerte, sin olvidar el África subsahariana, que exigiría otro tratamiento.
El fracaso de la última cumbre de la FAO en Roma debería abrirnos los ojos. No se acaba con la destrucción de seres humanos -hambre- y de la naturaleza con conferencias y donaciones. Y menos aún con defensivas “alianza de democracias” que conducirían a nuevos bloques. Hay que aceptar un comercio justo en ambas direcciones; asumir que es necesario trasvasar abundantes fondos de convergencia para el bienestar global y dejar de apoyar a autocracias -con petróleo o sin él-, porque son aliados en no se sabe qué guerra. De lo contrario, me temo que, ante las crecientes migraciones, acabaremos violando los derechos humanos. No es la primera vez en la historia que se puede ser una democracia “hacia dentro” y una dictadura “hacia fuera”.
Nicolás Sartorius es vicepresidente ejecutivo de la Fundación Alternativas y director de su Observatorio de Política Exterior Española (Opex).
07.14.08
Democracy in Mexico under ‘threat’ from drugs cartels
By Adam Thomson in Mexico City
Published: Financial Times. July 14 2008 03:00 | Last updated: July 14 2008 03:00
The head of Mexico’s intelligence service has warned that the country’s democratic institutions, including the national Congress, are under threat from powerful drugs cartels.
In one of the frankest admissions yet from a leading authority of the scale of the problem confronting Mexico, Guillermo Valdés, head of Cisen, the government’s intelligence organisation, told the FT and a small group of foreign media recently: “Drug traffickers have become the principal threat because they are trying to take over the power of the state.”
Mr Valdés said the gangs, which have grown wealthy from the multi-billion-dollar drugs trade, had co-opted many members of local police forces, judiciaries and government entities in their efforts to create local structures to protect their business.
Those efforts, he said, could now also be targeting federal institutions such as Congress itself. “Congress is not exempt . . . we do not rule out the possibility that drug money is involved in the campaigns [of some legislators],” said Mr Valdés.
His comments come as George W. Bush, US president, this month signed into law the Merida Initiative, an aid package that will provide $400m (€250m, £201m) of anti-narcotics assistance to Mexico this year.
The aid, an open recognition by the US government that things south of the border appear to be deteriorating rapidly, will provide Mexican authorities with helicopters, training and surveillance equipment, among other things. It is believed that Cisen will receive only about $20m of the assistance.
Violence resulting from Mexico’s drugs war has climbed to alarming levels this year. According to figures that the government’s public security cabinet is expected to release this week, there were 443 drugrelated murders last month alone. That is by far the highest monthly tally since President Felipe Calderón declared war against organised crime when he took office in December 2006. It brings the total number of drug-related murders to 4,699 in the past 19 months, according to government figures.
In a gruesome reminder of how dangerous Mexico has become, a group of more than 60 heavily armed men, thought to work for one of the drugs cartels, went on a killing spree in the northern city of Culiacán on Friday. They murdered 12 people in three separate shoot-outs within eight minutes.
Mr Valdés’ remarks on the threat to Mexico’s national Congress come as some of its members have expressed outrage at the discovery last month that Cisen had hired a private company to investigate their movements.
http://www.ft.com/cms/s/0/672f4d50-513c-11dd-b751-000077b07658.html?nclick_check=1
MIGUEL MELLINO, ANTROPÓLOGO
“El llamado ‘choque entre civilizaciones’ continúa con el proyecto colonial”
Por Claudio Martyniuk, Clarín, Zona. 13 de Julio de 2008.
El maltrato generalizado que reciben los migrantes hunde sus raíces en el colonialismo. Aun así, la cultura de los países centrales no escapa a la influencia de las prácticas de los grupos relegados.
El colonialismo ha retrocedido pero no ha muerto, y su crítica fue ocupando un lugar prominente en los estudios culturales.
Estos se orientan a desmontar presupuestos y mitologías eurocéntricas y de mostrar cómo la dicotomía colonizador/ colonizado se interiorizó en las sociedades descolonizadas. Y también se repite en el interior de los propios países colonizadores.
Daniel Mellino, reporteado en exclusivo por Clarín, recuerda en su libro La crítica poscolonial (Paidós) que se mantiene una alegoría maniquea que considera a buena parte de la humanidad como subalterna y aún como bárbara, salvaje y primitiva.
¿Qué rasgos presenta el poscolonialismo?
El colonialismo es constitutivo de la modernidad, ya que la modernidad se fue definiendo a través del colonialismo. Por los efectos de la experiencia colonial en la cultura moderna occidental, y también en la no occidental, se puede afirmar que, de diferente manera, todos somos hijos del colonialismo. Muchas de las categorías a través de las que todavía pensamos la realidad se forjaron durante la época colonial, y buena parte de las identidades, sean europeas o no, son producto del colonialismo.
¿Qué relación hay entre neocolonialismo e imperialismo?
La condición social contemporánea puede caracterizarse como poscolonial. Uno de los autores que más ha influido es Frantz Fanon , el autor de Los Condenados de la Tierra, publicado póstumamente en 1961. Fanon decía que el espacio colonial era un espacio muy diferente al espacio político, social y cultural de los países europeos. El espacio de los países coloniales lo presenta como multiforme, caracterizado por la convivencia al interior de diferentes modos de producción, tiempos históricos y jerarquías de ciudadanía. Entonces, uno de los modos de definir la condición colonial contemporánea es a través de la irrupción de este espacio heterogéneo al interior de los llamados países centrales. El neocolonialismo está relacionado con el imperialismo. El espacio poscolonial es una condición caracterizada por la transición, por una realidad que tarda en ser superada. Lo que permite llamar como neocolonial o poscolonial a esta condición de subalternidad es justamente la posibilidad de que se presenten diferentes status de ciudadanía, o diversos status de humanidad. Por eso sostengo que el trato que se da hoy a los migrantes es propio del poscolonialismo.
¿Sigue siendo relevante la distinción entre civilización y barbarie?
La distinción sigue teniendo una importancia fundamental en los estudios poscoloniales, ya que lo que se llama civilización es un producto ideológico de Occidente. Occidente pudo definirse solamente a través del dominio sobre el otro no occidental. Sobre esta base, no podemos pensar la idea de una misión civilizadora sin pensar en el modo en el que Occidente concibió al otro: necesitó dominarlo para poder autorrepresentarse y concebirse como agente universal de la historia. Porque también la idea de “Historia” -con mayúscula- unificadora, está ligada al concepto de civilización y sirvió como instrumento de dominación de los pueblos no europeos. Así que civilización y barbarie son dos conceptos inescindibles; no podemos pensar la civilización sin la barbarie, y la barbarie sin la civilización. El proyecto civilizador dependió de un cierto modo de caracterizar los modos de vida o las realidades de otros pueblos a través de la noción de barbarie. Naturalmente, como se concebía la misión civilizadora en los siglos XVIII o XIX no es como se la concibe hoy, más allá de que entre ese pasado y la actualidad hay profundas continuidades. Por ejemplo, la guerra global permanente que desde hace algunos años lanzó Estados Unidos prosigue en algunos modos la misión civilizadora del pasado.
Edward Said expresa que Oriente es una institución de la ideología occidental, ligada a la construcción cultural de lo exótico.
Lo importante de lo que dice Said es que también Occidente es una entidad imaginaria; es algo que no tiene un referente real objetivo; es algo que existe sólo a través de las representaciones. Y cuando hablamos de representaciones, hablamos siempre de relaciones de poder. Porque, ¿quién es el que tiene poder de narrar la historia y representar al otro? Es a partir de este punto de vista que se concibe como inseparable a la relación entre modernidad y colonialismo. La experiencia colonial, entendida como un juego de relaciones de fuerza, permitió en gran medida definir la modernidad.
¿No se tiende a esencializar al otro colonizado?
Hay un peligro, que advirtió Fanon, de mistificación y esencialización. Cuando Sartre ve en la negritud de Fanon un paso necesario al despliegue de un logos universal, Fanon lo critica diciendo: “Yo no llevo los ideales de ninguno. En la negritud, yo me veo solamente a mí mismo. No soy el mensaje universal de nadie”. Así se nos abre las puertas para pensar al sujeto y la crítica a la modernidad desde un punto de vista pluralizador y antiesencialista.
¿Qué relación hay entre posmodernidad y poscolonialismo?
Mientras el colonialismo conceptualiza un comportamiento pasivo del sujeto colonizado, presentando un relato desde la historia de los vencedores, el poscolonialismo nos está diciendo que no podemos más considerar al otro como un sujeto pasivo. Si la posmodernidad señala la crisis de todas las narraciones, el poscolonialismo ve la crisis de esas narraciones provocadas por la irrupción del otro, por las luchas anticoloniales. Son las luchas anticoloniales las que, como portavoces de la subjetividad del otro, pusieron en discusión las narraciones eurocéntricas. La subjetividad del otro es la del otro no occidental, y esto nos permite hablar de pos y no solamente de neocolonialismo. La condición poscolonial es un espacio de lucha de quienes se oponen a relegar a una condición de subalternidad colonial a una vasta parte de la humanidad.
¿Qué significa conceptualizar la cultura como en viaje?
No podemos considerar a la cultura como un fenómeno objetivo, circunscrito y cerrado, más allá de la historia. Las culturas están siempre en viaje porque están siempre en contacto con la diversidad, son el producto de la fusión, son heterogéneas en sí mismas. La cultura occidental también es una cultura en viaje, y así la cultura europea deja de ser la personificación de un agente trascendental de la historia, ya que fue el producto de un encuentro entre culturas.
¿El choque de civilizaciones es una estrategia neocolonial?
Absolutamente sí. Una de las lógicas del dominio colonial es la producción de confines. La ciudad colonial es una ciudad compartimentalizada, con espacios donde todos los sujetos no podían circular libremente. La misión civilizadora propuesta por Samuel Huntington es similar: propone trazar un límite objetivo a fenómenos que no pueden ser delimitados objetivamente, porque la realidad enseña que no existen culturas perfectamente delimitadas. En cada cultura, como en cada sujeto, está presente el otro. En cambio, el llamado ‘choque de civilizaciones’ continúa el proyecto colonial. Es el querer encerrar en jaulas las diferencias, para después incluirlas de un modo jerárquico.
¿Es posible “desglobalizar”?
Sí. Desglobalizar es una noción a partir de la cual se puede trabajar. La desglobalización no tiene que significar un cierre al mundo. Debe ser un estiramiento de la ciudadanía. Los procesos de inclusión dependen siempre de las luchas de los que están afuera de la ciudadanía, porque el discurso moderno occidental tiene un racismo constitutivo que no permite que la modernidad se despliegue en toda su potencialidad.
¿Qué forma de cosmopolitismo sería compatible con esta perspectiva poscolonial?
La noción de cosmopolitismo es importante, pero tiene que ser repensada, porque no se puede hablar de cosmopolitismo como se hablaba en el siglo XIX o en el XVIII. A mí me parece hoy que el cosmopolitismo tiene que ser como un proceso siempre abierto, y la comunicación entre las luchas locales es la que podrá determinar una nueva forma de universalismo, de cosmopolitismo. Tiene que ser un universalismo que se piense desde abajo, siempre en proceso, sin lugar de llegada.
¿Qué lugar ocupa el feminismo en la critica poscolonial?
Una de las raíces fundamentales de la crítica poscolonial es justamente el feminismo, pero no tanto el feminismo que podemos definir como blanco y europeo, sino la crítica del feminismo negro y no occidental al feminismo blanco. La crítica de las feministas negras, asiáticas y chicanas al feminismo blanco es una de las raíces de la crítica poscolonial.
07.11.08
Define IFE nuevas reglas de acceso a medios
Notimex / La Jornada. 11 de Julio de 2008.
Será la autoridad electoral la que determine y otorgue espacios y tiempos a partidos.
México, DF. El Reglamento de Radio y Televisión en materia electoral aprobado hoy viernes establece un nuevo modelo de competencia política en el país, en donde el Instituto Federal Electoral (IFE), como autoridad máxima, será la responsable de administrar los tiempos oficiales que se otorguen a partidos políticos durante todo el año.
El secretario ejecutivo del IFE, Edmundo Jacobo Molina, precisó que la nueva norma establece las múltiples tareas regulatorias y de carácter técnico que desarrollará el órgano electoral.
Entre ellas se encuentran la de determinar, gestionar y otorgar directamente los espacios y tiempos electrónicos a los partidos en todo el país y durante todo el año, sean o no tiempos electorales.
Define también los procedimientos de entrega de pautas de transmisión a los medios de comunicación electrónicos y el proceso de monitoreo a concesionarios y permisionarios de los medios para verificar su cumplimiento.
De igual forma, el reglamento precisa la forma en que se determinará, gestionará y otorgarán directamente los espacios y tiempos en medios electrónicos para los mensajes institucionales que deban emitir las autoridades electorales locales del país.
El IFE deberá vigilar que nadie más que los partidos emitan mensajes electrónicos, políticos y electorales durante las campañas en todo el territorio nacional.
Además vigilará que los gobiernos respeten los periodos de veda de propaganda en su administración.
En este punto, el reglamento precisa que los tiempos a que tiene derecho el Estado para la difusión de propaganda gubernamental se suspenderán una vez iniciadas las campañas federales o locales de que se trate y hasta la conclusión de la jornada electoral respectiva.
Subraya que los partidos políticos, precandidatos y candidatos a cargos de elección popular, en ningún momento podrán contratar o adquirir, por sí o por terceras personas, tiempos en cualquier modalidad de radio y televisión.
El reglamento señala que fuera de los periodos de precampaña y campaña electoral federal, al IFE le será asignado hasta 12 por ciento del tiempo total del Estado en radio y televisión. De esa suma, 50 por ciento se asignará a los partidos nacionales, y el resto, al instituto.
Dicha asignación se llevará a cabo de forma igualitaria entre los partidos, quienes tendrán derecho a un programa mensual de cinco minutos en estaciones de radio y televisión, y mensajes con duración de 20 segundos.
En el periodo de precampañas electorales federales, el IFE administrará 48 minutos diarios. Los partidos dispondrán de hasta 18 minutos diarios para la transmisión de mensajes a razón de un minuto por cada hora de transmisión -entre las 06:00 y 24:00 horas- en cada estación de radio y canal de televisión, mientras que el instituto dispondrá para fines de otras autoridades electorales de 30 minutos diarios en cada canal de radio y televisión.
En el caso de las campañas electorales, el IFE destinará a los partidos políticos 41 minutos diarios en cada estación de radio y canal de televisión, y utilizará siete minutos para sus propios fines.
En este caso, los tiempos se distribuirán en los partidos en un 30 por ciento en forma igualitaria, y el 70 por ciento restante en proporción al porcentaje de votos obtenido por cada partido en la elección de diputados inmediata anterior.
El reglamento aprobado esta madrugada dejó fuera un capítulo referente a la libertad de expresión o a las normas que regularían el contenido de los mensajes difundidos por los partidos en tiempos oficiales.
“Guantánamo no es una prisión, es un campo de torturas”
Por Ima Sanchís. La Vanguardia. 11/07/2008.
Murat Kurnaz, cinco años en Guantánamo; escritor y activista de los derechos humanos
26 años. Nací y vivo en Bremen (Alemania). Antes de mi secuestro trabajaba en la construcción naval. Mi mujer se divorció de mí porque no sabía si estaba vivo o muerto. Creo en la democracia, pero bajo ese concepto se hacen cosas que no son democráticas. Creo en el islam
Los países democráticos y más avanzados tienen lugares donde se tortura a la gente hasta matarla. Soy testigo de ello.
Algo más que testigo.
Tenía 19 años, había pasado dos meses estudiando en una escuela del Corán en Pakistán y volvía a casa, a Bremen (Alemania), con una bolsa llena de regalos para mi familia. Estaba contento. El autobús que me llevaba al aeropuerto se detuvo y un policía pakistaní me hizo bajar.
…
Así empezó mi estancia en el infierno, que duró cinco años. Fui vendido a los americanos por 3.000 dólares. Los americanos no sabían quién era yo, y pocos meses después de capturarme, cuando ya estaba en Guantánamo, se dieron cuenta de que era inocente.
¿Entonces por qué lo retuvieron?
Avisaron al Gobierno alemán para que se hiciera cargo de mí, pero el Gobierno alemán no hizo nada y tampoco lo hizo publico, se mantuvo en secreto.
¿Por qué?
Todavía hoy el Gobierno alemán no puede dar ninguna explicación; incluso estando preso en Guantánamo tres miembros del servicio secreto alemán, el BND, me interrogaron e hicieron un informe en el que constaba que era inocente. El Gobierno alemán sabía que era inocente y que me estaban torturando, así que para mí es cómplice de esas torturas.
Angela Merkel pidió su libertad a Bush.
Sí, cuando el tema saltó a los medios de comunicación. Nunca he sido acusado de nada, nunca he tenido un juicio, pero seguiría en Guantánamo de no ser por mi madre.
¿Ha puesto usted alguna demanda?
Estoy trabajando con dos abogados, uno en EE. UU. y otro en Alemania, y con Amnistía Internacional.
Perdone la pregunta, ¿pero por qué se fue a Pakistán y se dejó barba tras el 11-S?
En Bremen yo trabajé como portero de discoteca y vi cómo la droga destrozaba a muchos amigos míos, me sentía muy impotente. En Pakistán hay una escuela del Corán muy famosa que se dedica a ayudar a la gente sin recursos y a jóvenes con problemas de droga. Quise ir a conocerla, a formarme con ellos, y allí me dejé la barba como todos sus miembros.
¿No tenían ninguna consigna política?
Es una escuela totalmente apolítica, que está contra la guerra y contra la violencia.
¿Adónde le llevaron al detenerle?
A una cárcel secreta norteamericana en Kandahar, donde pasé tres meses de continuas torturas, palizas, electrochoques, ahogo en cubos de agua, y me colgaban de un gancho por las muñecas. Un médico lo supervisaba todo, te llevaban al límite de la muerte; aun así, he visto morir a muchos.
Los americanos dijeron que le capturaron en zona de guerra en Afganistán.
Sí, eso dijeron. Querían demostrar que yo era culpable, querían que firmara una confesión escrita por ellos conforme pertenecía a Al Qaeda. Aprendí dos cosas: que es muy fácil engañar a la gente manipulando las apariencias, y que gente cuyo aspecto es muy normal, gente de la que te fiarías, puede cometer los actos más atroces.
¿Le torturaban jóvenes soldados americanos?
Sí, algunos tenían 18 años y también había mujeres. “¡Somos americanos! Sois terroristas, ¡lo vais a pagar!”, no paraban de gritar, y se liaban a patadas seis o siete contra alguno de nosotros hasta matarlo.
Tres meses después le enviaron a Guantánamo.
Vivíamos en pequeñas jaulas, teníamos que estar sentados y, cuando oscurecía, tumbados boca arriba; si hablábamos entre nosotros nos pegaban; nos torturaban a diario y de forma arbitraria. En total, yo debí de pasar un año en aislamiento, en un agujero en absoluta oscuridad y con un frío espantoso. En una ocasión me tuvieron tres meses seguidos. Guantánamo no es una prisión, es un campo de torturas.
En teoría, es una prisión de alta seguridad para terrorista, ¿qué gente hay ahí?
Políticos, médicos, deportistas y, sorprendentemente, muchos adolescentes, niños de 14 años. El 95% de los presos han sido comprados por los americanos y el otro 5% son ladronzuelos que pertenecen a bandas.
¿Quién vende a esa gente?
El hambre. En Pakistán, a cualquiera que no sea pakistaní. Durante mi estancia, el preso más joven tenía 9 años y el más anciano 105.
¡Qué hace un niño de 9 años en ese lugar!
Él no lo sabía, y yo creo que era inocente, pero, en todo caso, un niño con quien tiene que estar es con su madre y no en una jaula. Soy testigo de cómo obligaban a los padres a ver la tortura de sus hijos y viceversa. Mi vecino de jaula, un hombre de unos 85 años, estaba paralítico desde hacía 27 años. “¡¿Pero qué he hecho yo?!”, preguntaba a los americanos. Como a todos los demás, a él también lo torturaban.
…
Trajeron a un chico de 19 años, no tenía piernas, eran dos muñones ensangrentados y purulentos. Venía de la prisión de Bagram, donde hacía tanto frío que se le helaron los pies y en el hospital militar le amputaron las piernas. No era el único al que le habían cortado un miembro del cuerpo, lo he visto en Guantánamo varias veces. Muchos tenían las piernas, los brazos o los pies rotos a causa de los golpes, pero allí no trataban las fracturas. “Se cura solo”, decían los centinelas.
07.05.08
Entrevista: José Antonio Crespo • Investigador
“La elección de 2006 debió anularse”
Por Juan Pablo Becerra-Acosta M.
El académico del CIDE afirma que no hay evidencia de fraude en los comicios presidenciales de hace dos años, pero sí inconsistencias que generan incertidumbre.
Milenio (México). 05 de Julio de 2008.
En términos de religión política, durante la elección de 2006 y sus cruzadas poselectorales, México no se dividió en dos grupos, sino en tres: había aquellos que profesaban la creencia del fraude, pero no daban pruebas contundentes de tal aparición; existían otros que sermoneaban sobre la inmaculada infalibilidad electoral, pero se negaban a recontar los votos porque temían el advenimiento del demonio de la anulación, y había unos más, los agnósticos, quienes pensaban que por lo cerrado de la elección (234 mil votos, 0.6 por ciento de diferencia), habida cuenta de las inconsistencias en los resultados de las actas, no se sabía con certeza quién había ganado: Felipe Calderón o Andrés Manuel López Obrador.
José Antonio Crespo, académico y politólogo del Centro de Investigación y Docencia Económicas, se ubica entre estos últimos, los que rechazan los absolutos. Fue por sus dudas sobre lo ocurrido hace dos años que se dedicó a investigar y desmenuzar lo asentado en las actas de escrutinio de 150 distritos de un total de 300. Y con ello quiso indagar qué fue lo que realmente ocurrió con la votación. El resultado de sus pesquisas y análisis se encuentra en un libro que recién publicó, al que le puso un título elocuente: 2006: hablan las actas, al que agregó un subtítulo académico: Las debilidades de la autoridad electoral mexicana (Editorial Debate).
Se trata hasta ahora de la única investigación con documentos oficiales sobre el controvertido proceso electoral de 2006. ¿Qué halló y qué no encontró Crespo, el profesor de la Facultad de Estudios Políticos del CIDE? Esto:
—Que en las 117 mil actas que captó el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) —sobre un total de 130 mil que hubo en la elección— había dos millones y medio de votos irregulares.
—Que 64 por ciento de las 130 mil actas (83 mil) tenían inconsistencias aritméticas, de acuerdo con un estudio del IFE.
—Que no había un sesgo a favor de Calderón o en perjuicio de López Obrador. O a la inversa.
—Que ni en el PREP ni en las actas había evidencias de un fraude orquestado.
—Que, sin embargo, en las actas que revisó, cerca de 65 mil de un total de 130 mil, y al depurar los 2.5 millones de votos irregulares del PREP, quedaron 315 mil votos irregulares (poco más de 0.75 por ciento del total), superiores a los 234 mil sufragios (0.6 por ciento del total) con que ganó Calderón.
—Que en una proyección estadística, esos 315 mil votos se convertirían en 600 mil sufragios en los 300 distritos.
—Que de acuerdo con la legislación electoral vigente en ese momento, el IFE tuvo que haber abierto paquetes electorales correspondientes a 64 por ciento de las actas y no sólo 11 por ciento, como ocurrió.
—Que el Tribunal Electoral, para transparentar la elección, debió haber abierto paquetes de 83 mil actas con inconsistencias y no únicamente 12 mil, como hizo.
—Que al no haber dado el tribunal certeza sobre el resultado, debió anular la elección.
***
—¿Por qué decidió investigar?
—Nunca me convenció la tesis del fraude. Ninguno de los elementos que presentó el PRD me convenció, salvo este de que las irregularidades podían superar la diferencia entre el primero y segundo lugares, lo cual en sí mismo no confirmaba que hubiera fraude, porque las inconsistencias se pueden cometer por error o dolo. Sin embargo, me parecía muy aventurado decir que con 0.6 por ciento de diferencia se podía saber, sin sombra de dudas, que Felipe Calderón había ganado si había tantas anomalías e inconsistencias en las actas. El margen de captación de error fue de 1.5 por ciento, similar al de 2000, lo cual no es un problema cuando ganas por siete puntos, como le sucedió a Vicente Fox en ese año, pero sí lo es cuando ganas por 0.6 por ciento, como en 2006.
El experto en temas electorales aclara: —No son indicadores de fraude las actas con inconsistencias, pero sí lo son de incertidumbre si no se depuran debidamente, como ocurrió. Y eso se puede hacer sólo con un recuento amplio de paquetes electorales. Había que transparentar y arrojar certeza sobre el resultado.
Crespo, investigador sobre los sistemas democráticos, cuestiona a las instituciones electorales:
—El propio tribunal, en su fallo, le dice al IFE: “oye, de acuerdo con el Cofipe, tenías que haber abierto en tu cómputo distrital todos estos paquetes para depurar, porque el resultado es muy cerrado”. Era de oficio para el IFE hacerlo, como le dijo el tribunal. Además, el propio tribunal podía reponer ese procedimiento o bien ordenar al IFE que lo repusiera con presencia del tribunal. Hay jurisprudencia del tribunal en ese sentido: cuando estés en situación extrema y por el procedimiento normal no puedas alcanzar certidumbre, abre los paquetes que haga falta para alcanzarla. Pero no quiso el tribunal. Sí podía, pero no quiso.
—¿Halló evidencia de fraude?
—En las actas no. Sólo de errores que uno no sabe por qué se cometen. La ley dice que esas inconsistencias, sean por error o por dolo, tú como tribunal debes saber porqué están ahí. Si como tribunal tú no logras saber por qué están ahí, y no las logras justificar y depurar, afectas la incertidumbre aunque no tengas muestras de que hayan sido por dolo. Queda la duda: a lo mejor fueron por dolo, a lo mejor no. A lo mejor unas sí, y otras no. Si sumamos mal los mexicanos y son errores humanos, se puede depurar abriendo. Y si son dolosos, también…
—¿Qué nos deja a los mexicanos su libro?
—Que en las actas no hay pruebas de fraude, pero sí hay evidencia, en documentación oficial consignada en las actas, que hay inconsistencias. Éstos no son cálculos, no son encuestas, no son estadísticas, no es el PREP; las actas son el único documento de donde puede emanar el resultado oficial, y registran un número de irregularidades superior a la ventaja de Felipe Calderón. Por lo tanto, oficialmente nos impiden saber por quién votó la mayoría del electorado. Las actas no permiten saber quién ganó.
—Para una democracia que se estaba construyendo con tanto esfuerzo… —le dejo la frase inconclusa y él la completa:
—Es un golpazo. Un golpazo. Un retroceso en mucho de lo que habíamos ganado a lo largo de 15 o 20 años. Habíamos ganado un buen nivel de credibilidad en las instituciones y buena parte de eso se viene para abajo. Para recuperar esa credibilidad después de lo que pasó es muy complicado, muy difícil…
—¿Cuál es su reflexión final?
—Una decepción enorme… Se descuidó lo que ya teníamos avanzado en democracia electoral, que no era poco para este país con nuestra historia de fraude. Lo que habíamos logrado entre el 94 y el 96 y hasta 2000 lo perdimos en poquísimo tiempo, y para recuperarlo va a costar mucho trabajo. Cuando la confianza se pierde es muy difícil recuperarla… Descuidaron, descuidamos, nuestra democracia, concluye Crespo, el agnóstico de 2006.
Las cifras
Evaluación documental
150
Distritos donde revisó actas
315 000
Votos irregulares
234 000
Sufragios por los que ganó Calderón
600 000
Votos inconsistentes en los 300 distritos
64%
Actas con inconsistencias
http://www.milenio.com/mexico/milenio/notaanterior.asp?id=979086
