12.22.08
Instituciones asistémicas
Por Cesáreo Morales*
“Viento a favor, eleva la velocidad de tu espada”.
Chou Lao
El Economista. 22 de diciembre de 2008.
El subsistema de instituciones posee dos modos de funcionamiento, agrega valor o introduce gérmenes patógenos de asistematicidad en todo el sistema.

Si en el Salón Inteligente de Indicadores, parpadea una luz roja indicando lo segundo, el gasto corriente del gobierno no sólo es improductivo, sino que además se convierte en la golosina que más engorda el virus del desorden.
Usted puede comprobar los axiomas anteriores en casa o en usted mismo. ¿Lo que come lo energetiza o le regala lentitud? ¿Come para vivir o vive para comer? “¡Mi reino por un taco de carnitas!”
Analice lo que pasa al tomar el Metro o, si conduce un vehículo, su llegada al primer semáforo. Ya lo padece, ahora, corra la escena lentamente en su proyector imaginario.
En la breve cola que apenas se formaba, alguien se le adelantó con un empujón disimulado ante la mirada burlona del agente de seguridad que, se dice, está ahí para dar fluidez a la entrada de los usuarios.
El Metro aparece con retraso, y puesto que todos los pasajeros se encuentran al borde de un ataque de nervios, lo asaltan a bayoneta calada. Entonces, el volumen cuenta y la altura, como lo saben bien flacos y bajitos de estatura.
Ni mencionar la bajada, sobre todo, en las estaciones céntricas o de interconexión usted simplemente se deja llevar por la ola de cuerpos ansiosos y, si tiene suerte, dará con la salida.
Y la llegada al primer semáforo. Si usted va al volante de uno de los 4 millones de vehículos que circulan en la zona metropolitana, parque que aumenta algo más de 25% cada año, y cuya circulación está a cada momento al punto del colapso, ¿quién intervendrá cuando, mañana, el tránsito se paralice por completo?, ya sabe que ese primer semáforo es la madre de las pruebas a superar, pues no funciona y está así desde hace más de dos meses, cuádruple ojo colgante -tiene flecha para dar vuelta a la izquierda- que se burla del nudo gordiano que se encuentra a sus pies.
Todos esparcen gérmenes patógenos de desorden.
Si, a su vez, el sistema de instituciones es asistemático y no inyecta orden, entonces, el país cae en la parálisis. Se requiere una ascesis, quemar grasa y estar ligeros para ir tras la posibilidad.
*Es politólogo.